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Atractivas muestras de Olga Autunno, Kolodny y Campos
Una de las fotografías de “El bosque encendido”, la muestra en la que Olga Autunno refleja su conmoción por el siniestro forestal más importante de la historia de nuestro país desatado a principios de 2015 en el valle del Lago Cholila y en el Parque Nacional Los Alerces.
Desde su regreso en 2001 ha participado en numerosas muestras colectivas e individuales, ha ganado importantes premios como el Adquisición en Grabado Trabucco (2006), otorgado por la Academia de Bellas Artes, el Primer Premio Monocopia en el LVII Salón Manuel Belgrano (2012). y el Segundo Premio Salón Nacional de Grabado (2015).
En los últimos tiempos ha diversificado su labor artística al incursionar en diversas técnicas como video y fotografía. Presenta actualmente en el Museo Eduardo Sívori una serie de fotografías "El Bosque Encendido", resultado de una decisión personal impulsada por el siniestro forestal más importante de la historia de nuestro país desatado a principios de 2015 en el valle del Lago Cholila y en el Parque Nacional Los Alerces.
Logró llegar a la escena del desastre donde ardieron 41.000 hectáreas desapareciendo cipreses, maitenes, coihues, cañas, alerces. Esta trágica experiencia revela su conmoción y cómo intenta devolverle la vida a este erial: planta cruces, deja rosas como ofrendas, instala sueros en los troncos de los árboles, los envuelve con tules verdes, hace nidos, "devuelve el verdor" a restos calcinados.
Aunque pasen décadas, con su acción sabe, esperanzada, que el bosque resistirá a la intencional destrucción y renacerá a través de una visión poética y ficcional.
Clausura el 22 de noviembre (Av. Infanta Isabel 555, frente al puente del Rosedal).
*El Museo Judío de Buenos Aires presenta "Del punto al Mandala", pinturas de Aída Kolodny. Mandala deriva del sánscrito y significa "círculo o cerco sagrado". Son figuras geométricas ordenadas alrededor de un centro y se utilizan para meditar, proteger hogares y en ceremonias de iniciación. Hay diversas clases de mandalas y Jung señaló que, por ejemplo, el mandala espontáneo surge del inconsciente colectivo y se manifiesta tanto en sueños como en la imaginación activa.
Un mandala sirve para re-centrar al individuo que ha perdido su horizonte o el cometido final de su existencia. Dibujar y pintar mandalas implica un proceso de curación.
Asimismo los artistas organizan la forma de sus obras alrededor de un centro sin tener la menor sospecha de lo que están elaborando. No sabemos a qué categoría pertenecen los mandalas de Aída Kolodny, pero ella sí sabe lo que está elaborando ya que desde hace muchos años se ha sentido atraída por esta forma que conduce al interior de uno mismo.
Puede hacer mandalas circulares que remiten a la esfera celeste y al reino del espíritu o cuadrados que aluden a la tierra y al mundo de la materia. Utiliza formas geométricas pero también recurre a empaste y gestos pictóricos que seguramente provienen de sus primeras obras.
Según Julio Sánchez, gran conocedor de su significado y autor del texto del pequeño catálogo, "las obras de Aída son una contribución humilde y grandiosa a una armonía personal y social".
Adentrarse en estas formas profundas permiten pensar que gran parte de las cosas que nos rodean emergen en la historia revestidas con diferentes apariencias y están diseñadas a partir de un mandala, incluso todo aquello que está en la naturaleza.
Libertad 769. Clausura el 14 de diciembre.
* Esta semana se inauguraron varias muestras simultáneas en el Centro Cultural Recoleta. Entre ellas, "Poética del Pasado", fotografías de Jorge Luis Campos. El artista visitó diferentes dependencias del Banco Ciudad cuyo acceso no está habilitado al público. Depósitos de los variadísimos objetos dejados para ser subastados con sus etiquetas correspondientes y que quizás jamás serán recuperados, oficinas deshabitadas, despachos desangelados, estanterías con archivos y expedientes
Campos resignifica estas dependencias en absoluto atractivas pero cargadas de huellas emocionales ya que, por ejemplo, el depósito de pieles, se relaciona con épocas de esplendor perdidas, vaya a saber cuántas historias se tejieron detrás de esas prendas que solían usarse sin culpa.
Un ensayo fotográfico directo, sin alardes, que nos recuerda aquella frase de Susan Sontag, "todo puede ser fotografiado", pero con una cámara aguda como la de Campos.
Clausura el 29 de noviembre (Junín 1930).


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