12 de mayo 2009 - 00:00

Atraso en el calendario de vacunación

El reclamo de los infectólogos en el último simposio internacional de infectología realizado en Islandia está en consonancia con la OMS, que solicitó en 2007 la incorporación de la vacuna antineumocócica a los calendarios oficiales de vacunación de los países que tengan 50 defunciones al año por esta enfermedad en menores de 5 años. Varios de ellos, incluyendo Uruguay y Chile, ya la aplican en forma obligatoria.

Los gobiernos deben extremar sus esfuerzos para combatir las enfermedades infectocontagiosas que son inmunoprevenibles, tales como la influenza, neumonías, varicela, meningitis, tuberculosis, tétanos, tos convulsa, sarampión, rubéola, etc.; éstas son importantes causas de morbi-mortalidad en niños y adultos. En nuestro país aumentaron las enfermedades infectocontagiosas transmisibles. El 60% de las defunciones sería evitable combatiendo el círculo vicioso pobreza- enfermedad con medidas como agua potable, vivienda digna, alimentación adecuada, una consulta médica oportuna y un completo plan de vacunación.

La Argentina sigue perteneciendo a los países atrasados del subdesarrollo vacunas que están incluidas en los calendarios oficiales de otros países; todavía no forman parte del nuestro. Casi 11.000 niños menores de 5 años mueren en la Argentina, la mitad de ellos por enfermedades infecciosas prevenibles. La salud es una inversión prioritaria; un dólar invertido en prevención significa evitar el costo de 40 dólares en recuperar la salud, sin sumar la pérdida irreparable de vidas humanas.

No se debe esperar que ocurran las epidemias para acordarse de la prevención. Con un calendario de vacunación completo y con tasas de inmunizaciones adecuadas, se evitarían miles de defunciones en niños y adultos.

Miles de argentinos no tienen acceso a la vacunación. El sistema es inequitativo; los más vulnerables son los que menos acceden. Todos deben tener el mismo derecho a la salud y en particular los niños, de los cuales la mitad de ellos vive en la pobreza.

Muchas de las vacunas no incluidas son recomendadas dentro de las Normas Nacionales de Vacunación del Ministerio de Salud de la Nación, por ejemplo, la antineumocócica.

La enfermedad neumocócica es una infección causada por la bacteria Steptococcus pneumoniae y describe un grupo de enfermedades, entre las que se incluyen bacteriemia/sepsis, meningitis, neumonía y otitis media. La enfermedad neumocócica afecta tanto a niños como a adultos y es una importante causa de muerte y enfermedad.

En nuestro país, causa aproximadamente 300 y 500 meningitis al año, con 100 a 120 decesos, muere un niño cada tres días. En la Argentina, en menores de 5 años, el 25% fallece por enfermedades relacionadas con el neumococo: entre 110 y 200 casos cada 100 mil habitantes promedio país. Esto es un valor alto teniendo en cuenta que otros países, como EE.UU., tenían 80 casos por 100 mil cuando comenzaron la vacunación.

La vacunación 7-valente está incluida en la práctica médica de la mayoría de los pediatras de la Argentina. El único inconveniente es que en el mercado cuesta $ 300, con lo cual es una vacuna para los sectores pudientes; sin embargo, los que tienen más riesgo de enfermarse y morir no tienen cobertura de ningún tipo.

Existe un Estado ausente que no invierte en prevención. El Ministerio de Salud debería incorporar lo antes posible, si quiere hacer prevención, las vacunas que se utilizan no en el primer mundo, sino en países del Mercosur y cubrir a la población de niños en forma gratuita y obligatoria. Resulta obvio que si Estado compra las vacunas en escala de mercado, los valores son más económicos.

Sin embargo, el Gobierno, a través del Ministerio de Salud, está abocado a controlar la influenza A H1 N1 con todo tipos de medidas, exageradas algunas, mientras los niños argentinos se mueren por la falta de un calendario de vacunación actualizado que cumpla con las metas impartida por la OMS en los Objetivos de Desarrollo para el Milenio. Seguramente debamos esperar otras «epidemias o alertas» que llegan del exterior para que las autoridades de salud se acuerden de combatir el atraso en nuestro calendario oficial de vacunación.

* Médico sanitarista. Ex subsecretario deSalud de la Ciudad de Buenos Aires

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