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Atropelló y mató, pero está en libertad
El tribunal oral condenó a Nicolás Piano ayer a tres años de prisión en suspenso, pero mientras gozará de libertad.
Nicolás Piano (25) fue condenado por el Tribunal Oral en lo Criminal 30 porteño, que lo halló culpable del «homicidio culposo» de Lischinsky y las «lesiones culposas» de dos amigos de éste. Además, el tribunal obligó a Piano a realizar un curso en la Agencia Nacional de Seguridad Vial y accedió al pedido del abogado de la querella, Luis Charró, quien exigió procesar a la testigo María Eloísa Berisso por falso testimonio.
La mujer había declarado que vio el accidente cuando regresaba del casamiento de su hija en la Sociedad Rural y contradijo a todos los otros testigos al afirmar que «el auto atropelló a una sola persona, que estaba parada en la calle, y los otros dos salieron corriendo».
«El vehículo nunca subió a la vereda», aseguró la testigo, tras lo cual Charró pidió que se la impute por «falso testimonio».
Ema Cibotti, madre de Lischinsky, sostuvo que el fallo del tribunal le pareció «bueno» e «importante», pese a que hubiese preferido que la prisión sea efectiva y no en suspenso.
El fallo coincidió con el pedido de la fiscal Alejandra Perroud, quien le imputó a Piano los delitos de «homicidio y lesiones culposos», aunque no precisó si la pena debía ser de cumplimiento efectivo o en suspenso.


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