Días atrás comentamos que lo ocurrido en la última década nos obligaba a repensar gran parte de lo que sabemos sobre finanzas, y pusimos como ejemplo lo ocurrido con las Bolsas norteamericanas. Es que esto fue mucho más allá de Wall Street. En estos 10 años el mercado bursátil mundial (FTSE All World) también dejó un saldo negativo (7,3%). Pero, mientras las bajas se concentraron en los mercados más maduros, con caídas como el 22% de Londres, el 24% del S&P500 o el 44% de Tokio, lo mejor le toco a Moscú, que ganó 802%, seguido por San Pablo (301%) y Delhi (249%). Shanghái, a pesar de todo el ruido, avanzó un más modesto 140% medido en dólares. Otro que hizo mucho ruido fue el petróleo, pero a pesar de ello su precio trepó 210%, algo menos que el oro (281%) o el cobre (290%). El dólar, mientras tanto, se desvalorizó un 23,5% frente a las principales monedas (excluyendo el yuan), pero si bien perdió el 30% ante el euro, sólo retrocedió un 8,25% ante la moneda nipona. El costo del dinero en los EE.UU., mientras tanto, retrocedió del 6,6% al 3,84%; el PBI per cápita trepó algo menos del 2% al año (en Europa creció incluso menos) y la generación de empleo fue neutra. Es cierto que llegamos a 2010 en circunstancias -esperemos que- excepcionales y que con el tiempo muchos de estos factores habrán de reacomodarse. Pero pocos esperan que sean el crecimiento del consumo, la suba de los precios inmobiliarios o una nueva revolución tecnológica (los elementos que más contribuyeron al crecimiento económico durante la última década) los motores del nuevo orden. Para bien o para mal, el mercado sigue mirando más al corto plazo, y así, con un volumen similar al de la rueda anterior, el Dow cerró bajando el 0,11% a 10.572,02 puntos. Es cierto que podemos vincular esto a la caída en la venta de automotores (la excepción fue Ford) y viviendas o a la ligera recuperación del dólar (igual, los commodities tuvieron una pequeña suba), pero la verdad es que el ánimo lo reflejaron mejor la suba del S&P500 a un nuevo máximo en 15 meses y la del Nasdaq a 16 meses.
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