31 de marzo 2010 - 00:00

Aún en shock, Rusia debate la pena de muerte a terroristas

Numerosos moscovitas dejaron ayer flores en la estación de subterráneo de Lubyanka, donde se produjo uno de los atentados del lunes. El miedo de muchos a viajar en la red de transporte público ayer era aún palpable.
Numerosos moscovitas dejaron ayer flores en la estación de subterráneo de Lubyanka, donde se produjo uno de los atentados del lunes. El miedo de muchos a viajar en la red de transporte público ayer era aún palpable.
Moscú - El Gobierno ruso y jefes opositores agitaron ayer la posibilidad de que sea restaurada la pena de muerte para castigar los atentados en subtes de Moscú ocurridos el lunes, que causaron 39 víctimas fatales y más de 80 heridos, según el balance de ayer. Con un país bajo conmoción por la brutal reaparición del terrorismo, las primeras hipótesis oficiales sobre la autoría apuntaban a un origen georgiano, aunque no se descartaba la pista de un grupo de «viudas negras» probablemente chechenas.

En un ambiente de extrema tensión, en el Senado, dominado por el oficialismo, surgió una propuesta de restituir la pena de muerte para este tipo de crímenes. «Ésta es nuestra reacción a los trágicos eventos de ayer», dijo Anatoli Kiskov, presidente de la Comisión de Asuntos Legales del Consejo de la Federación, la cámara alta. En similares términos se expresaron referentes de la oposición, como el líder comunista Guenadi Ziuganov.

En tanto, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, llamó a los ministros de la Corte Suprema y a la Alta Corte de Arbitraje a proponer formas de «perfeccionar» las leyes antiterroristas.

Rusia anunció una moratoria de la pena de muerte al unirse al Consejo Europeo, en 1996, y prometió abolirla, lo que no llegó a concretar.

El hombre fuerte, ex presidente y primer ministro de Rusia, Vladimir Putin, prometió sacar «del fondo de las cloacas» a quienes organizaron los ataques suicidas cometidos el lunes por dos mujeres, «viudas negras», en las concurridas estaciones del subterráneo Lubianka y Park Kultury, ambas de la capital, en hora pico de la mañana. «Ya es una cuestión de honor para los organismos de seguridad sacarlos del fondo de las cloacas», dijo el premier.

Sobre la autoría, el secretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolai Patruchev, dijo que «ya se ha avanzado». Los Servicios Especiales Rusos (FSB, ex KGB soviética) dan por confirmado que actuaron dos mujeres kamikaze. «Teníamos informaciones según las cuales ciertos miembros de los servicios especiales georgianos estaban en contacto con organizaciones terroristas del Cáucaso del Norte ruso. Debemos estudiar esa versión también», dijo.

«Tenemos a Georgia y al dirigente de ese Estado, Mijaíl Saakachvili, cuyo comportamiento es imprevisible. Una vez ya desató una guerra. No se descarta que lo haga de nuevo», añadió Patruchev.

Una versión atribuida a los servicios de inteligencia orientaba la investigación específicamente hacia Chechena, una república que vivió dos guerras en los 90 contra Rusia en busca de su frustrada independencia. Específicamente, las dos «viudas negras» que entraron en acción lo habrían hecho para vengar la muerte del ideólogo terrorista Said Buriatsky. Las fuentes estiman que unas 30 mujeres fueron entrenadas por Buriatsky, nueve ya se habrían inmolado, por lo que podría haber 21 a la espera de actuar.

Moscú retomó ayer su actividad habitual, pero la inquietud, que se tradujo en escenas de pánico por falsas alarmas, y la masiva presencia policial en las calles eran palpables.

Compungidos pasajeros moscovitas encendieron velas y depositaron flores y fotos de los muertos bajo placas recordatorias en pasillos y andenes. Edificios públicos exhibieron banderas a media asta en atención al duelo oficial, y la televisión suspendió los programas de entretenimiento.

La proclama de aplicar castigos «ejemplares» encendió también el temor de que las libertades civiles sean todavía más cercenadas. «Reanudarán la persecución de opositores, habrá más censura, espionaje político, más policías antimotines para dispersar marchas y protestas de la oposición», dijo el opositor Boris Nemtsov en una nota en la publicación on line Grani.ru.

Agencias DPA, EFE y AFP

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