Arrancó 2010 y, como suele ocurrir desde que se negocian acciones en Wall Street, la primera rueda del año quedó del lado ganador (esto tiene que ver con que, por razones impositivas, existiría un incentivo para vender acciones en los últimos días de diciembre, lo que deprime los precios, y recomprarlas durante los primeros -habitualmente los primeros cinco y en particular papeles chicos- de enero, lo que explica también que el volumen del NYSE creciera a poco más de 1.000 millones de acciones). Aunque pueda parecerlo, con esto no minimizamos el efecto que pueden haber tenido en el 1,5% que ganó el Dow -en la primera rueda de 2009 subió un 2,94%, con un volumen un 23% mayor que el de ayer- las noticias sobre la mejora del sector manufacturero en los EE.UU., en China y en Europa ni el discurso que dio el fin de semana Ben Bernanke -si no fuera el caballo del comisario, parecería desesperado porque lo reelijan al frente de la Fed-. Tampoco lo hacemos si decimos que, en el fondo, fue una rueda como tantas en las que el dólar cedió (0,4%) frente a las principales monedas, disparando el proceso que ya es habitual: los commodities avanzaron en promedio un 2,1% (el petróleo saltó a u$s 81,51 por barril, el oro a u$s 1.117,70 por onza), la tasa retrocedió al 3,825% y las acciones treparon a 10.583,96 puntos, el máximo en 15 meses. Hoy vence lo que se conoce popularmente como el Rally de Navidad, Santa Claus, etc., y que abarca las últimas cinco ruedas de un año (o las posteriores a la Navidad) y las dos primeras del siguiente. Históricamente, la suba fue del 1,5%, así que a no desesperar (la suba que acumulamos a hoy es del 0,6%). Esto nos lleva a otra de las tradiciones de Wall Street que deslizamos más arriba: el denominado barómetro de enero. Según esta tradición, el resultado de las primeras cinco ruedas de enero marca el resultado final del correspondiente año. Desde 1950 sólo en seis oportunidades -una fue el año pasado- esta regularidad no se respetó, así que veremos qué pasa. Los números para la década que le debemos del lunes van en la columna del miércoles.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario