26 de abril 2010 - 00:00

Ausencia de Moreno reactiva lechería

La recuperación del sector lácteo se hizo evidente luego de los masivos efectos de la crisis internacional, pero una de las principales razones que esgrimen los productores para este repunte en puestos de trabajo y reactivación en la Argentina, es que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, dejó de lado sus intervenciones «distorsivas». La contracara de esta reacción es que el precio de los lácteos en las góndolas parece no tener freno, y allí tampoco el funcionario tiene intensiones de intromisión.

En medio de la crisis, que afectó a la producción en 2008 y el año pasado, el Gobierno nacional anunció subsidios a los tamberos para que mantengan los niveles de actividad que les aseguraban $ 1 por litro de leche en el tambo, durante 6 meses, hasta el 31 de diciembre de 2009. A partir de enero, Moreno ordenó que los industriales y los productores deberán acordar un precio, pero ya sin la ayuda de las compensaciones, dada la recuperación del mercado.

Tanta fue la liberación que manifestó el secretario de Comercio, que incluso autorizó a la industria una suba en las góndolas de alrededor del 7% en los productos lácteos. Nivel que ya fue superado.

Lo cierto es que el funcionario, finalmente, se sumó a la idea que impulsan en Olivos, y decidió dejar hacer a los hombres de campo, al menos en la lechería. El cierre de 5.000 tambos entre los 15.000 que había en el país, «es una consecuencia muy fuerte», dijo un productor que no quiso revelar su identidad. Aún se resiste con la carne, que se mantiene con problemas para exportar, pero también con precios altos para el consumo.

Sin embargo, esta libertad podría convertirse en un arma de doble filo. Mientras algunos tamberos desconfían del buen momento en el mercado mundial -temen que los cerca de u$s 3.800 la tonelada de leche en polvo sea una burbuja-, otros reclaman un precio al productor acorde con lo que se paga en los mostradores. Allí es donde se reclama la intervención del secretario de Comercio Interior, ya que los lácteos figuran entre los principales productos que impulsan la inflación.

El titular de la Unión General de Tamberos (UGT), Emiliano Amondarain, dijo a este diario que «tanto aumento» no lo deja tranquilo porque «puede ser una burbuja como la otra vez». Por eso los productores toman con pinzas el buen momento de la leche, así como también temen que Moreno intervenga en la producción mientras el tambero busca recuperar lo perdido en la crisis.

Ahora el productor cobra en promedio $ 1,20 por litro, pero para el representante de lechería de Federación Agraria, Guillermo Giannasi, se debería pagar $ 1,50 de acuerdo a los precios de góndola.

Dejá tu comentario