22 de junio 2009 - 00:00

Autocrítica en UCR por polarización en la provincia

El radicalismo entró en alerta el fin de semana. La preocupación no sólo llegó por los números que muestran una polarización entre los dos peronismos en la provincia de Buenos Aires o la buena performance de Pino Solanas en la Capital Federal, sino porque la estrategia del Gobierno para impactar a Francisco de Narváez, lejos de perjudicarlo, sólo menoscaba las chances del Acuerdo Cívico y Social.

La prueba de esa estrategia oficial la dio ayer Daniel Scioli cuando volvió a alabar a Margarita Stolbizer y hasta atacó a quienes en las encuestas maquillan la realidad para poner la lista del Acuerdo por debajo de la De Narváez. En el radicalismo braman frente a esa ayuda del kirchnerismo por romper la polarización con De Narváez y que sólo actúa como un salvavidas de plomo para la UCR.

Pero por otro lado, las huestes de Gerardo Morales y Elisa Carrió tampoco han conseguido despegarse de esa lógica en la estrategia final para la campaña. De ahí que haya sido éste un fin de semana de autocrítica y definición de las líneas que se van a seguir hasta el domingo.

Pacto oculto

«Debemos poner las cosas claras. El pacto oculto del peronismo tiene que ver primero con la reunificación con una futura elección interna que incluye al kirchnerismo y, además, la reunificación de los bloques parlamentarios después del 28 de junio», dijo ayer Morales en un intento por romper la lógica.

Quizá quien más transitó el camino de la denuncia contra un posible pacto entre los dos peronismos haya sido Ricardo Alfonsín. «Existe un acuerdo entre los dos peronismos para polarizar la elección y desplazar al ACyS, repartiéndose a través de la trampa los votos la noche del 28 en aquellos lugares donde el Acuerdo no pueda fiscalizar», insistió ayer y agregó que «está en marcha el pacto entre los dos peronismos, que convertirá en inútil el voto de aquellos que crean que votando a De Narváez están votando a la oposición, cuando en realidad estarán votando a futuros socios del kirchnerismo».

Para la UCR, la única estrategia posible ahora es alertar sobre una posible unidad del kirchnerismo con el PJ disidente. El problema es que ese camino ya está siendo pisado también por parte del Gobierno que juega al abrazo del oso con De Narváez para derivar el voto opositor a la lista de Stolbizer.

«Es evidente que hay un pacto entre el PRO y Kirchner para repotenciarse entre ambos; por eso dejan afuera al Acuerdo Cívico y Social. Hicieron un convenio para quedarse ellos con todo», lanzó la candidata.

«Lo dicen ellos mismos. Mientras Reutemann busca el resultado que le permita ir a la interna con Néstor Kirchner, De Narváez le pidió la renuncia en la conducción del PJ y busca participar de la interna», le agregó el sábado Morales, en un locro de campaña que organizó la UCR en Parque Norte para festejar el Día de la Bandera y reunir fiscales para la elección.

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