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Autopista ribereña: comenzó ronda que culmina a fin de año
Puerto Madero. La corporación que gerencia ese barrio estudia el mejor proyecto para la construcción de la autopista ribereña.
Actualmente la corporación había casi terminado sus funciones de administradora y creadora el último barrio de la Capital Federal y la semana pasada comenzó con el nuevo proyecto, para lo cual, en las designaciones de autoridades que alternan la Ciudad y el Gobierno nacional fue designado Alfredo "Freddy" Garay, el reconocido arquitecto urbanista que participó en el proyecto original del barrio.
Ayer se dio la primera reunión de una batería de encuentros que buscarán llegar a diciembre con la propuesta más adecuada para construir la vía, tras otros encuentros de los que participaron los responsables de Obras Públicas de la Nación y de la Ciudad, como también Jorge Capitanich y Horacio Rodríguez Larreta.
Garay explicó a este diario, que busca ser un mediador y está convocando a un panel de expertos con la idea de "convocar para generar una discusión con especialistas del más alto nivel de la Argentina y definir el criterio de cómo tiene que ser la futura autopista y luego se convocaría a concurso para el diseño definitivo".
La corporación financia el estudio de los proyectos con fondos propios, pero buscará también la opción de que la realización de la autopista ribereña se autofinancie.
El acuerdo entre el PRO y el Gobierno lo confirmó , además, Rodríguez Larreta esta semana cuando fue a dar su informe de gestión a la Legislatura porteña. Si bien el proyecto más tentador parece ser que se haría bajo tierra, el costo de la obra será un factor determinante en la elección de los diseños. Ya hay más de 25 propuestas, pero el único dato cierto parece ser el que asegura que la autopista no pasará ni afectará la Reserva Ecológica de la Costanera Sur, que está ubicada detrás del barrio Puerto Madero y tampoco se hará un nodo en la Villa 31, iniciativa similar a la que en su momento planificó Osvaldo Cacciatore, el exintendente de la última dictadura militar, antes de la reconversión de la zona que se realizó durante la gestión de Carlos Grosso.
Garay busca hacer una convocatoria a un panel de expertos y ayer se realizó la primera reunión de funcionarios para establecer un mecanismo de trabajo y una rutina, ya que creen que definir cuál es el mejor, o los mejores proyectos y su viabilidad demandará muchos encuentros, para que en definitiva los jefes de gabinete y los responsables de Obras Públicas decidan. Así, el concurso podía convocarse en 2015 y luego de los pasos necesarios, como estudios de impacto ambiental y aprobación de la obra, comenzaría el proceso de licitación. Otra idea que anima la convocatoria a especialistas es encontrar una construcción que pueda concretarse en dos años aproximadamente.
"Que se pueda hacer, que se haga rápido, que potencie el uso del espacio urbano", explica Garay sobre las consignas básicas para definir qué tipo de autopista se construirá. La extensión se calcula entre 4,5 kilómetros a 6 kilómetros según por donde pase, desde la Illia hasta la conexión con la 25 de Mayo, en principio.
Otro punto clave es el Puerto de Buenos Aires, ya que gran parte de los requerimientos de la autopista tendrán que ver con el funcionamiento del transporte en el área, lo que podría implicar una reducción de la actividad allí para trasladar a otra zona ribereña.
Como sea, después de décadas de anuncios al menos comienzan ahora estudios de factibilidad para el recorrido de la autopista cuyo diseño deberá, seguramente, contemplar que Puerto Madero no termine más apartado del diagrama de la Ciudad de Buenos Aires.


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