Autos: Brasil acepta liberarlos en 10 días

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Los ministros de Industria de la Argentina y de Brasil, Débora Giorgi y Fernando Pimentel, firmaron ayer un acuerdo por el cual se comprometen a acelerar la liberación de las Licencias No Automáticas (LNA) para importar y cumplir con el plazo máximo de 60 días establecido por la OMC. Como en la práctica nada garantiza que esto se cumpla, en realidad, ha sido un gesto mutuo de buena voluntad para negociar y destrabar el conflicto inmediato. Se acordó además que cada país hará un relevamiento exhaustivo y consolidación de las LNA retenidas y en 10 días volverán a reunirse para conciliar los reclamos de los privados.

El encuentro sirvió para limar las asperezas que generaron entre ambos ministros el duro intercambio epistolar que mantuvieron después que Brasil implementara las LNA para autos. Como prenda de conciliación hubo además una entrega de presentes donde la ministra no salió tan favorecida. Ella le regaló unas cajas de vino Catena Zapata a Pimentel y al secretario de Industria Alexandre Teixeira, y a cambio recibió una escultura de madera.

Ambos ministros calificaron de positiva la reunión. Aunque para los medios brasileños no hubo avances, sólo compromisos.

Sin embargo, los negociadores argentinos lograron llevarse algo más de la cumbre de ayer. En el conflictivo caso de los autos, el Gobierno de Dilma Rousseff se comprometió a liberar las LNA en no más de 10 días. Para ADEFA se trata de un plazo razonable que no complica los planes de producción, según se lo hicieron saber a Giorgi. De modo que los autos argentinos que estén desde hace 10 días retenidos en la frontera se liberarán automáticamente. Esto permitirá desagotar el tráfico acumulado en las aduanas y puertos. Vale señalar que diariamente las terminales locales envían un promedio de 1.000 vehículos hacia Brasil. Esta prerrogativa generará problemas con los socios del Mercosur.

Posibles cupos

También, como se especulaba, Brasil aceptó la posibilidad de volver a implementar cupos para las exportaciones al mercado argentino de sectores sensibles, como se hizo años atrás. En este caso, la viabilidad de este mecanismo estará en manos de los sectores privados de ambos países que deberán negociar un intercambio equilibrado. Se involucraría a calzados, algunos textiles, electrodomésticos de línea blanca y de línea marrón, vajilla, y autopartes (baterías, frenos y embragues). Esto viene a satisfacer los reclamos argentinos por las asimetrías entre ambas economías. Si bien deben negociar los empresarios, deberán tener en cuenta a la hora de un conflicto que aquellos que no se sienten a resolverlo vía cupos sufrirán el escarmiento de que sus LNA tardarán más en liberarse.

«Hemos llegado a una coincidencia respecto de la utilidad en la búsqueda de acuerdos entre sectores privados sensibles, como una herramienta para poder potenciar un desarrollo un industrial equilibrado entre ambos países», explicó Giorgi en la conferencia de prensa que brindaron ambos ministros.

El otro capítulo que centró la atención, primero en la reunión entre los secretarios de Industria, Eduardo Bianchi y Teixeira, a la que se sumaron luego Giorgi y Pimentel, fue el de maquinaria agrícola. La Argentina reclamó avanzar en la complementariedad en el sector buscando una mayor participación de la industria local en la creciente demanda interna. «La apuesta ganadora para ambos países significa complementariedad en la industria de maquinaria agrícola, cosechadores y tractores, que comienza a partir de las inversiones que ya se están poniendo en marcha a tener un lugar de producción tanto en la Argentina como en Brasil», sostuvo Giorgi. A cambio, la Argentina ofreció acelerar la tramitación de las LNA del sector, aunque afirmó que ya lo estaban haciendo dado que «las tres multinacionales más importantes que están radicadas en Brasil y que pidieron las licencias ya las obtuvieron». En este tema, la Argentina exige inversión a cambio de licencias más ágiles.

Frente al reclamo general de Brasil, la ministra afirmó que «iban a validar y a destrabar obviamente todo lo que sea posible en el ámbito del ministerio», pero estimó que «estas cuestiones no llegan al 0,3% del total de las exportaciones». Según datos oficiales, la aplicación de LNA a productos brasileños no llegan al 20% de las exportaciones de Brasil, por lo que los negociadores argentinos no las consideraron como barreras a la importación; y exhibieron el mayor crecimiento de las ventas externas brasileñas por sobre las argentinas.

Otros puntos en los que se avanzó ayer fueron:

  • Brasil se comprometió a dar una respuesta en 30 días a los reclamos de la Argentina respecto de las exportaciones de aceite de oliva que se encontrarían amenazadas a partir de las nuevas normas técnicas a implantarse.

  • En el caso de los vinos, Brasil se comprometió a permitir que los exportadores argentinos puedan aplicar el nuevo sello fiscal en origen para no encarecer los costos.

  • En cuanto a la leche en polvo, Brasil renovó el acuerdo que establece un cupo de 3.300 toneladas mensuales, con saldos renovables (si un mes se exportan 3.000 al otro mes se pueden exportar 3.600 toneladas).

  • Brasil va a revisar el antidumping de vajilla de vidrio impuesto a Rigolleau.
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