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Autos y alimentos: diferencias con Brasil
Así, lo primero que se escuchó en la mañana fue que la denominada «integración» (componentes de fabricación local) de los autos argentinos está estancada por la falta de inversiones en el sector autopartista. Cristiano Rattazzi, CEO de Fiat Argentina, repitió datos del Ministerio de Industria: «En el período 2002/2012 la producción de autos creció el 480%, y la de autopartes menos del 50%». Los empresarios del sector recordaron la devaluación del 70% que acometió Brasil en 1999 como una de las razones del desinterés de las firmas internacionales de autopartes para regresar a producir a la Argentina.
En este sentido, se conoció que la reunión prevista para mañana entre ADEFA (los fabricantes argentinos de automóviles) y sus pares brasileños de Anfavea se suspendió al menos hasta la semana próxima. No parece un dato alentador de cara al inminente vencimiento del acuerdo bilateral automotor: los directivos de Anfavea, que había aceptado la invitación de la UIA a participar en la Conferencia Industrial, a último momento cancelaron su viaje.
Los empresarios del sector arriesgaban que seguramente habrá un nuevo acuerdo, y se actualizará la PAM (Política Automotriz del Mercosur). Nadie, sin embargo, aventura un pronóstico sobre qué sucederá con esa modificación. Cabe recordar que en la Argentina se mantuvo el número de unidades vendidas respecto del año pasado (830.000 vehículos), pero cayó cerca del 28% la fabricación (800.000). Los fabricantes atribuyen ese descenso no sólo a la crisis de Brasil sino fundamentalmente a la falta de autopartes.
El otro gran tema en el Sofitel Los Cardales fue el de los alimentos; Edmundo Klotz, presidente de la poderosa Asociación Brasileña de la Industria de la Alimentación, hizo un fuerte llamamiento a dejar de exportar «commodities» y materias primas, y pasar a exportar productos elaborados. «Europa exporta seis veces su PBI agrícola en productos elaborados; el Mercosur, apenas una vez y media. Cada materia prima que le vendemos a nuestros competidores los fortalecemos. Debemos invertir esa relación, y ser nosotros quienes les agreguemos valor a nuestras materias primas. Somos los mayores productores de soja del planeta, con el 47%; producimos el 25% de carne bovina, el 22% del maíz, el 12% del pollo».
El discurso de Klotz fue el que mejor se enfocó en la consigna de esta Conferencia Industrial: «Integración o el riesgo de la primarización». El llamamiento del industrial brasileño apuntó claramente a ese objetivo. En el mismo panel, sin embargo, sorprendió a más de uno la presencia de un ejecutivo de «Bauduco»; todos pensaban que se trataría de un representante de la megafirma brasileña alimentaria, pero se trataba de una pyme homónima que fabrica equipamiento metálico. Entre ambos, Adrián Kaufmann Brea explicó cómo su firma, Arcor, pasó de fabricar 5.000 kilos diarios de caramelos a elaborar tres millones de kilos de alimentos por día.
Desde ya, en los pasillos, en el almuerzo y en el «coffee break» no se habló de otra cosa que del fallo de la Corte Suprema en el caso Clarín. No hubo pronunciamientos a favor o en contra de la decisión del alto tribunal (al menos no frente a la prensa), pero casi nadie podía ocultar la sorpresa por el momento elegido para darlo a conocer.
S.D.


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