A rodar

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Feo final de año para el sector automotor. El sueño de llegar al millón de autos se evaporó con el primer salto del dólar de los últimos de abril. Desde entonces, todas malas noticias, salvo contadas excepciones. En la foto de despedida del 2018 se ven plantas con suspensiones, vacaciones adelantadas y retiros voluntarios abiertos para quien quiera sumarse. Esto anticipa un 2019 complicado en materia laboral donde, únicamente el “milagro Bolsonaro” con una recuperación mayor de Brasil, puede ayudar a atenuar la crisis local. Un dato que se publica en la página 8 del diario refleja la situación: hay casi medio año de ventas en stock entre fábricas, concesionarias e importadores. Por eso, el clima en las fiestas de fin de año de algunas automotrices no era el mejor. Pese a eso, entre brindis y brindis, se escucharon cosas interesantes.

“Tendremos que tomar un café”. La frase la pronunció el presidente de una terminal en relación a la tensión que se vivió por la elección de autoridades de ADEFA que terminó con un portazo de Toyota. La pregunta obligada fue “¿quién llama primero?”. La respuesta era previsible: “Ese es el problema”. Las risas con las que se festejó la salida del empresario mostraron que las heridas siguen abiertas. En la entidad, ya se produjo el segundo recambio presidencial del año ante a la salida sorpresiva del titular de Volkswagen, Hernán Vázquez, del máximo sillón de la marca alemana. El ejecutivo se despidió la semana pasada en una reunión en la que reiteró los “motivos personales” como causante de su alejamiento de la presidencia de la terminal. Nadie quiso indagar más. En cuanto al café pendiente, habrá que pasar el verano para ver cómo se desarrollan los hechos. Otro dato escuchado en estos festejos fue la preocupación que hay en una automotriz (con un anuncio de inversión realizado) por el derrumbe económico y la incertidumbre política de la Argentina post 2019. Tanto es así que, ante una consulta sobre la marcha del nuevo proyecto, un ejecutivo de la empresa no pudo evitar sembrar un manto de duda: “Como están las cosas no se puede asegurar nada”. La inversión entró en el freezer.

El año también termina con una buena noticia. La cámara que agrupa a importadores y distribuidores de autos (CIDOA) tiene nuevas autoridades. El experimentado y exitoso empresario Hugo Belcastro, con concesionarias de varias marcas y su apellido en la representación de Alfa Romeo, es el nuevo presidente. Lo acompañan hombres de peso en el sector. Son varios los reclamos que tienen. Uno de los principales será pedir igualdad de tratamiento en el tema arancelario para vehículos ecológicos. Hoy, las empresas radicadas, pagan 5% en lugar del 35% general. En cambio, los importadores tienen que desembolsar el tributo pleno. Estas marcas tienen varios modelos que podrían lanzar si se modifica la cuestión impositiva. El dato novedoso es que planean realizar en agosto un Salón del Automóvil propio (sin ADEFA) en Recoleta por los 40 años de la entidad.

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