17 de abril 2009 - 00:00

Avanza ley oficial que vigila más la carne

El Gobierno tiene listo su proyecto de ley federal de carnes y prevé ingresarlo en el Congreso la próxima semana. La iniciativa -que incluirá un aumento de los controles oficiales sobre el sector- fue preparada por la ministra de Producción Débora Giorgi, y aún no ha avanzado porque espera el visto bueno de la Presidente, paso obligado teniendo en cuenta que se trata de una decisión vinculada con el campo.
Las negociaciones con la Mesa de Enlace están ahora congeladas, pero el Ejecutivo mantiene su mirada muy cerca del sector agro, pendiente del avance de las ventas de granos, las liquidaciones de los exportadores, y la situación de la ganadería -principalmente de los precios en el Mercado de Liniers-. En este escenario, Giorgi recibió el encargo de poner en caja un tema complejo como la ley federal de carnes, viejo reclamo del sector, que reglamentaría la cadena productiva, actualizando una situación que hoy regula, en gran medida, la Ley 22.375, generada durante el último gobierno militar.
Mientras tanto, los legisladores kirchneristas poco saben sobre la ley que deberán defender en el Congreso. El presidente de la Comisión de Agricultura de Diputados, Alberto Cantero Gutiérrez, no tuvo acceso al proyecto, pero estuvo reunido el miércoles con Giorgi y confirmó que la próxima semana el Ejecutivo hará la presentación de la ley. «Vamos a darle la palabra a todos los involucrados, frigoríficos, exportadores, productores y todos aquellos a los que esta ley alcance», prometió ayer Cantero.
El problema que tiene el oficialismo es que convocar a la Comisión de Agricultura para discutir la ley de carne abriría la puerta para que la oposición incluya todos los temas del agro, que el Gobierno no está dispuesto a tocar. Es por esto que Cantero mantiene en el freezer la actividad de la comisión que dirige.
Por lo pronto, Giorgi y su equipo hicieron su trabajo, mejorando un incompleto borrador del secretario de Agricultura Carlos Cheppi y ahora esperan a Cristina de Kirchner, que se encargaría la semana próxima de anunciar el ingreso del proyecto al Congreso. Consultados por este diario, fuentes del ministerio se limitaron a señalar que la ley es de amplio alcance y afecta a toda la cadena de la carne. En principio, se aplicarían beneficios fiscales para productores y un nuevo régimen para habilitar establecimientos de faena, elaboración y depósito. Se unificaría a nivel nacional el estándar sanitario y se pondría fin a la comercialización de medias reses -una modalidad en desuso a nivel mundial- para dar paso a los cortes.
Más allá de estos avances, una desde la mirada del campo advierte que se reforzaría el control estatal sobre el sector ganadero, en producción, industria y exportación. Actualmente, los frigoríficos reciben fuerte presión de la ONCCA y la Secretaría de Comercio Interior comandada por Guillermo Moreno. Un entramado de normas incluye obligaciones como el encaje productivo, que obliga a la industria a destinar al mercado interno el 75% de su producción para poder exportar el excedente. La industria critica además un supuesto manejo discrecional de los ROE rojos (registros de exportación).
Por su parte, al avanzar en una ley de amplio alcance, el Ejecutivo va más allá que la propuesta presentada este martes por el diputado opositor Francisco Ferro, de la Coalición Cívica, que se centra en cuestiones sanitarias de la cadena de la carne.

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