Avanza pesificación en las operaciones inmobiliarias

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• A más de tres meses de los controles en la compra de dólares

La realidad que hoy están atravesando las inmobiliarias era impensada un año atrás. Es que en la actualidad muchas de las operaciones se están haciendo en pesos, la compra de pozos y el pago de sus cuotas también se han pesificado. Y como si esto fuera poco, se suman los honorarios de los escribanos, que en su gran mayoría también son en pesos.

«Estamos en un momento de incertidumbre. Enero fue un mes sin movimiento, en parte por las vacaciones aunque también sabemos que repercutió la nueva normativa en la compra de dólares», explicó a Ámbito Financiero Jorge Toselli, dueño de Inmobiliaria Toselli. Desde la firma, que trabaja en la zona de Palermo, Recoleta y Belgrano, aseguraron que esperan que la actividad retome su cauce durante este mes.

Los cambios en las transacciones inmobiliarias son más que notorios. Los escribanos, ya desde fin de año, comenzaron a cobrar sus servicios en pesos -cuando históricamente lo hacían en dólares-; ahora esa tendencia se incrementó. «Gran parte de lo que se les paga a los escribanos son impuestos, por lo que esas operaciones se están haciendo con la moneda local. Es una forma de simplificarles la tarea a los compradores», agregó Toselli.

La novedad ahora pasa por las inversiones en las construcciones. Las denominadas compras de pozos hoy se hacen en pesos, con la condición de que las cuotas se chequean cada mes. «Los pozos son los pesificados del año, aunque es difícil que esto suceda con los inmuebles usados, que son

los que más demanda tienen»
, agregó al respecto. Es que el 80% de los vendedores necesita de esos dólares para volver a comprar otra propiedad.

Aunque para L.J. Ramos la pesificación también llegó a los inmuebles con mayor demanda: «Lo que está ocurriendo es un mix, donde el comprador paga el boleto en dólares, que es el precio que de por sí está estipulado, y los compromisos a futuro se pactan en base al dólar oficial en pesos», indicó a este diario Gustavo Fernández, director de emprendimientos de la inmobiliaria. Desde allí explicaron que los últimos meses de 2011 y los primeros 15 días de enero pasado fueron muy tranquilos pero la actividad tomó movimiento recién en la segunda quincena.

«Se trata de operaciones totalmente selladas y blanqueadas, se asumen los costos en pesos para que de esta forma estén cubiertas ambas partes, por un lado el comprador y por el otro el constructor», indicó esta misma fuente consultada. Las cuotas se revisan cada mes para que de esta forma el comprador aleje el temor a una movida cambiaria brutal y el constructor se cubra de futuros aumentos en los materiales. Desde L.J. Ramos explicaron que si sus clientes se ven imposibilitados de adquirir dólares pero el dinero se puede justificar y no hay trabas judiciales, se acuerda hacer dicha transacción en pesos. Consideraciones que sólo seis meses atrás eran impensadas. «En general, si uno tiene declarada la plata y puede justificar la libre disponibilidad de su dinero, no va a tener problemas a la hora de hacer la transacción», explicó Gustavo Fernández.

«Nos manejamos en una zona donde los clientes no tienen que comprar dólares porque ahorran en dólares y esa plata la tienen, aunque sí tuvimos algunos casos», ejemplificó Araceli Peirano, de Peirano Inmobiliaria.

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