• AÚN NO AMENAZAN CON VOLUMEN, PERO COMPITEN MUY FUERTE CON PRECIOS. Con una nueva marca en el mercado, son cuatro las automotrices de ese país que se venden en la Argentina. En 2017 se sumarían al menos dos más.
Primero fueron promesas atemporales acompañadas hasta con una dosis de simpatía; después, un desembarco concreto que atrajo más por la curiosidad que por su peso; ahora el avance de los autos chinos en el mercado argentino parece tomar cuerpo apuntando a precios muy competitivo. Hace dos semanas se presentó un nuevo importador que busca hacer pie en el segmento de los autos más chicos y suman cuatro las firmas que operan en el país. Es por eso que ya dos de los diez modelos más económicos que se comercializan en el mercado local son de empresas que provienen de ese país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El flamante Geely LC junto con el Chery QQ se ubican hoy el en "top five" de los autos más baratos -si se toman las listas de precios y no las bonificaciones-, aprovechando el final de producción de dos íconos del bajo precio, como el Renault Clio Mio y el Chevrolet Classic -más conocido como Corsa-, más allá de que aún en las concesionarias quede un remanente de stock a la venta.
En 2008, de la mano de Franco Macri, llegó Chery; después siguieron Lifan y Fotón, más el reciente arribo de Geely. Se espera que en 2017 se sumen al menos dos firmas más: Great Wall y Brilliance.
Por el momento, no representan una amenaza seria para las marcas tradicionales por distintos motivos. El principal, por no contar con una radicación industrial en el país y tener que limitarse con operar sólo como importador, lo cual restringe sus volúmenes y sube sus costos. Si bien hubo varios amagues de alguna instalación fabril en el país, por el momento no hay nada concreto, pero quienes conocen bien el sector están convencidos de que es sólo una cuestión de tiempo. Pero también tienen que luchar con el desconocimiento en el mercado y una imagen de vehículos poco seguros y de calidad cuestionable. Sin embargo, buena parte del mercado argentino se mueve por el precio y no por parámetros más sofisticados, por lo que su penetración puede ir en aumento. De hecho, las marcas radicadas esperan en 2017 duplicar la participación de los autos chinos en el país y pasar de 1% al 2%. El objetivo de ventas para el año próximo es de 15.000 unidades.
Dejá tu comentario