6 de octubre 2010 - 00:00

Avatares de Fráncfort

 
  • Fráncfort, Alemania (enviado especial) - Momento tenso 1. El secretario de Cultura, Jorge Coscia, durante la presentación que hizo en la tarde de ayer de la firma del convenio bilateral con el Instituto de Investigación Social de Fráncfort, agradeció la presencia en la mesa de todos los funcionarios argentinos y alemanes, pero olvidó mencionar a Cristina de Kirchner. Ante las risas generalizadas, agregó: «Perdóneme, Presidenta, son los nervios. Pero todos la han visto aquí». Un momento antes, cuando él mismo había sido presentado por el locutor alemán como el «Doctor Coscia», corrigió: «Soy director, no doctor». 

  • Momento tenso 2. Es sabido que Cristina de Kirchner improvisa mayormente sus discursos. Ayer, durante la apertura de la Feria del Libro, cuando manifestaba que la cultura siempre «habla desde algún lugar, nunca es neutral», tuvo la ocurrencia de citar una frase de su abuelo: «Yo nunca fui neutral, ni lo pienso ser, para la neutralidad están los suizos, como decía mi abuelo. Los argentinos tomamos siempre posición». Al advertir el poco diplomático lapsus, se corrigió inmediatamente: «Es una broma, por favor, con el mayor de los respetos, la abuela del ex presidente Kirchner es Suiza, así que por favor que no se pueda entender como una ofensa».

  • Quejas. A algunas editoriales pequeñas siguen sin caerles bien los repetidos anuncios del Gobierno (ayer volvieron a efectuarse) sobre la cesión de libros gratuitos sin el recupero suficiente para los titulares de derechos. La Presidente, en su discurso, recordó «los más de 30 millones de libros que llevamos entregados desde el Ministerio de Educación en los últimos 7 años y que seguramente van a llegar a 35 el próximo año, con lo cual el Estado también interviene de una manera muy vital, muy positiva a la hora de promover la industria del libro y obviamente la lectura». Estos editores coinciden en que se promueve la lectura, pero no la industria. «Se firman contratos por muchos años con algunos sellos», dijo un editor que pidió no ser identificado, «y se termina perdiendo la cuenta de las veces que puede reeditarse un mismo libro para regalar». 

  • Elogios y críticas. En general, el periodismo alemán recibió con muy buenos ojos la presentación del stand argentino, innovador en su diseño (obra del arquitecto Atilio Pentimali) e imaginativo en los contenidos de sus exposiciones, al igual que la cantidad de autores invitados para participar en las jornadas de intercambio y paneles (fue aplaudida la presencia de plumas como la de Juan Gelman, Osvaldo Bayer y, en otra vertiente, la de Eduardo Sacheri, cuya última novela inspiró el film de Juan José Campanella ganador del Oscar «El secreto de sus ojos», o la de Guillermo Martínez, elogiado autor de thrillers matemáticos, uno de ellos también llevado al cine por Alex de la Iglesia). Sin embargo, no se dejó de advertir la ausencia de escritores más críticos con el Gobierno, especialmente la de Ricardo Piglia. Tampoco asisten a esta Feria Santiago Kovadloff, Marcos Aguinis, Jorge Asís o Juan José Sebrelli.

  • Paneles. Las mesas y exposiciones sobre los más variados temas atinentes a las tradiciones criollas arrancan hoy en la Feria. En algunos casos con especialistas en su tema; en otros no tanto. Es el caso del escritor Mempo Giardinelli, que se vio incluido en un panel sobre pueblos originarios. «No sé por qué me han convocado a mí para esa mesa, pero algo haremos», sonreía.
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