Como suele suceder cada vez que se presenta en eventos de estas características, Bill Clinton fue recibido como un verdadero «celebrity» en la reunión anual del BID. El ex presidente norteamericano habló ante un auditorio repleto junto al titular del Banco, Luis Alberto Moreno. Habló de la crisis económica mundial y enfatizó que la salida vendrá por el lado de la producción y no del sistema financiero. Luego viajó hasta Barranquilla para entrevistarse con la cantante Shakira, a quien le brindó apoyo para la fundación que maneja con Antonio de la Rúa, llamada Pies Descalzos.
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Fue escasísima la presencia argentina en esta reunión anual del BID, donde deberían concurrir banqueros y empresarios para buscar financiamiento, hacer relaciones con bancos corresponsales o simplemente llevarse una impresión de primera mano del rumbo de la región. Pero sólo se vio por los pasillos a un par de banqueros como Jorge Sánchez Córdova (Finansur) o Julio Pieckarz, director de Banco Supervielle, y algunos economistas como Rogelio Frigerio y Roberto Lavagna (quien expuso en una de las reuniones previas).
Se sabe que los banqueros agrupados en el Institute of International Finance (IIF) no tienen precisamente la mejor onda con la Argentina. Desde hace años vienen reclamando reglas de juego claras, un arreglo con los holdouts y con el Club de París, entre otras cuestiones. Pero la elección del economista para hablar de la situación del país cayó como una verdadera bomba en la delegación argentina: la responsabilidad recayó en Guillermo Mondino, ex economista del ya desaparecido Lehman Brothers y actualmente en Barclays (que absorbió la parte del banco en la que él trabajaba). Le tienen particular desprecio por haber hablado mal del Gobierno desde un banco que cayó estrepitosamente.
El ex economista de la Fundación Mediterránea y ex funcionario de la Alianza pronosticó una caída del 1,3% para el PBI de la Argentina en 2009, estimó que el Gobierno no puede desarrollar una política anticíclica porque «no le alcanzan los recursos» y un dólar a 4,10 pesos para fin de año. Por último, afirmó que la Argentina tiene recursos para evitar el default, aunque habría algunos canjes de deuda para aliviar vencimientos.
Más allá de esta presentación específica, en el encuentro del IIF no hubo directamente otras alusiones a la situación argentina, en parte por los problemas estadísticos de incluir al país en una serie y en parte por el interés casi nulo por parte de los inversores. Se enfatizó, eso sí, que la Argentina integra un club con Venezuela, Ecuador y Bolivia, que es la de aquellos países que no sólo tienen el acceso cerrado en los mercados internacionales, sino que tampoco pueden financiarse en sus propios mercados.
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