18 de octubre 2018 - 00:00

Avatares

IMPIADOSO: el calor agobiante en la capital tucumana no afectó sólo a los asistentes al acto. El líder del Frente Renovador, Sergio Massa, descendió del escenario y se prestó a un diálogo con periodistas empapado en sudor, al punto de verse obligado a ponerse el saco para disimular una camisa azul ensopada.

OMISIÓN: los locutores del acto tomaron la precaución de nombrar uno por uno a la treintena de dirigentes que ocuparon la primera fila del escenario. Sólo obviaron a Diego Bossio, vicepresidente del bloque Justicialista en Diputados.

RETO: el gastronómico Luis Barrionuevo intentó llevarse a su esposa, la diputada Graciela Camaño, a la combi de salida mientras la legisladora dialogaba con periodistas al final del acto. La jefa de bloque, que había desplegado el discurso más enfático de la jornada, apeló a su habitual carácter y echó a su marido al grito de "maleducado".

Dejá tu comentario