Mitha Legrand con Mauricio Macri, el director del Colón, Pedro Pablo García Caffi, y el ministro de Desarrollo Urbano Daniel Chain, en un «Almuerzo» sin almuerzo ayer en el Salón Dorado del teatro.
Mirtha Legrand celebró ayer 42 años de almuerzos, aunque sin comer, pues se trataba de una emisión especial desde el Colón. Según dijo, ya había transmitido desde el teatro hace algunos años cuando entrevistó a la soprano italiana Renata Scotto, y aclaró a «quienes me critican, no vamos a almorzar y además, el permiso se venía gestionando desde hace un mes». Los invitados esta vez fueron Mauricio Macri, Daniel Chain, ministro de Desarrollo Urbano de la ciudad (en lugar del ministro de Cultura Hernán Lombardi, como estaba previsto), y Pedro Pablo García Caffi, director del Colón, a quienes gentilmente la producción sirvió unos petit fours y copas de champagne.
Legrand abrió su programa con la frase «El Colón es de todos los argentinos» (vale decir, el slogan que decora la ciudad, con la foto del teatro y la bandera argentina sobreimpresa en la fachada, firmado por el PRO), y amplió: «El Colón no es sólo para ricos, es para todos, tendrían que venir chicos de las villas, la 31, y bueno todas las villas». A continuación pasó a describir, como de costumbre, su vestido íntegramente bordado a mano, con cola, sus zapatos, pulseras, anillos y aros de oro. *La conversación con los funcionarios porteños giró sobre varios tópicos y se convirtió en un ping pong, porque, como explicó Legrand «a mí se me van ocurriendo temas y los digo». Obtuvo pocas respuestas concretas y varias frases que quedaron inconclusas y sin profundizar. «Hace 42 años que interrumpís, Mirtha, así que no espero que cambies ahora», bromeó Macri. Ella asintió: «Claro querido, además tan mal no me fue». Comenzaron con el enfrentamiento entre Mauricio Macri y el Gobierno Nacional, y pasaron a la ausencia de Cristina de Kirchner a la gala del Colón. Macri sostuvo: «Para mí la Presidente ya había tomado la decisión de no venir desde que solicitó 2200 entradas, cuando el total era de 2400. Era obvio que no podríamos darle esa cantidad».
Mirtha aprovechó para quejarse varias veces por las ubicaciones -no de la propia, ya que tuvo un asiento preferencial en la platea junto a Susana Giménez-, sino que lo hizo en nombre de otros, entre ellos, Francisco de Narváez («No lo digo porque sea el dueño del canal, de Narváez es un diputado de la oposición, ¿como lo vas a mandar arriba?»). Antes de perderse en evasivas, Macri ironizó: «Claro, no lo debés decir porque es dueño del canal». Cuando la conductora quiso saber sobre el descontento por la presencia de «mediáticos» en la gala, subrayando que ella hubiera querido ver más bailarines y cantantes, rápido de reflejos, el jefe de Gobierno, inmediatamente entendió que se hablaba de Ricardo Fort. «Si tiene tanto rating es porque representa a gran parte de la sociedad, y como tal, debía estar presente». Por su parte, García Caffi aportó una explicación más a la cuestión de los invitados: «He escuchado críticas severas a la lista de presentes, pero parece que quienes opinaron no conocían a gran parte de las celebridades de la cultura».
En esa misma línea se habló de la carta enviada por Iñaki Urlezaga a la misma Mirtha Legrand y otros medios, donde el bailarín se quejaba por no haber sido invitado. Ahí García Caffi sostuvo que el artista tiene «una importante deuda con el teatro», ante lo que la conductora quiso averiguar si hablaba de una deuda monetaria con el Colón. Pero su director explicó que en el pasado el bailarín había actuado en el teatro y luego había hecho públicas sus quejas por un dinero importante que había ido al Colón y que, según Urlezaga, iba en detrimento de su cachet. «Primero hay que arreglar este tema con Iñaki en privado, no a través de los medios», dijo García Caffi. «Hagan la reapertura de nuevo así invitan a todos lo que no pudieron ir», bromeó Legrand, dando por cerrado el tema.
Durante la charla se insertaron, con buen criterio, planos detalle de los diferentes sectores del Colón, en especial la sala principal, con recorridos por los pasillos, las butacas, primeros planos de la cúpula y el telón. Macri y sus funcionarios no perdieron la calma ni cuando Legrand insistió en el tema «escuchas». Macri repitió que detrás estaba Kirchner, pero Mirtha insistió: «¿Las escuchas las hizo tu padre?», cosa que su interlocutor negó, aunque agregó sonriente: «Ahora es kirchnerista mi padre». Más tarde el Jefe de Gobierno porteño equiparó el Colón a la cancha de Boca, pues consideró a ambos lugares como «Los dos lugares más emblemáticos de Buenos Aires».
Consultado sobre la policía metropolitana, que está focalizada en cuatro barrios (Saavedra, Villa Urquiza, Coghlan y Villa Pueyrredón), Macri aseguró «En esos barrios la gente está feliz». También sostuvo que recorre el país en el marco de su campaña para las presidenciales del año que viene y fue terminante cuando Mirtha quiso saber si los fastos del Bicentenario habían ayudado al Gobierno: «No, la gente quería participar y lo hizo, nosotros también impulsamos la actividad cultural». Ahí Legrand discrepó, categórica: «Para mí, sí ayudó al Gobierno».
Para concluir, la conductora contó que la primera ópera que había visto en el Colón había sido «Sor Angélica, qué horrible, no me gustó nada». Y García Caffi: «Bueno, se trata de una ópera en un acto nada menos que de Puccini; tiene una música muy bella». Entonces ella recapituló: «Tal vez no la haya entendido en ese momento porque era chica, si la veo ahora quizá me gustaría. Quién sabe».
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