11 de mayo 2015 - 00:00

Bachelet estrenó gabinete y un giro al centroderecha

Entre los cambios, la presidenta Michelle Bachelet sacrificó a su “hijo político”, Rodrigo Peñailillo, como jefe de Gabinete, y designó a Jorge Burgos, un moderado con experiencia en el Gobierno de Ricardo Lagos. Su designación fue celebrada por la oposición de derecha, que destacó  ahora una posibilidad de diálogo.
Entre los cambios, la presidenta Michelle Bachelet sacrificó a su “hijo político”, Rodrigo Peñailillo, como jefe de Gabinete, y designó a Jorge Burgos, un moderado con experiencia en el Gobierno de Ricardo Lagos. Su designación fue celebrada por la oposición de derecha, que destacó ahora una posibilidad de diálogo.
 Santiago de Chile - La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, cambió ayer a nueve ministros, en una decisión que incluyó la inédita remoción del titular de Hacienda, para dar un giro hacia el centroderecha en la segunda etapa de su mandato, opacado tras los sucesivos escándalos de corrupción.

"Es tiempo de dar un nuevo impulso a la tarea de Gobierno y en esta nueva fase tan exigente como inspiradora se requiere poner renovadas energías y rostros nuevos al frente de las tareas que comprometimos al país y que la ciudadanía nos demanda", dijo Bachelet durante la ceremonia de juramento de los nuevos ministros, catorce meses después de haber asumido su segundo Gobierno.

La mandataria concretó el ajuste ministerial anunciado a mediados de la semana pasada, justo cuando el país atraviesa por una profunda crisis de confianza por casos de desvíos de dineros de empresas a campañas políticas que habían salpicado incluso a funcionarios del Gobierno y que derrumbaron la aprobación de su gestión a apenas un 30%.

En un golpe de timón, Bachelet removió el área más política de su gabinete y realizó algunos enroques de ministros, en una decisión poco habitual en los últimos gobiernos pero que fue aplaudida por los partidos del oficialismo y la oposición, como también en los mercados y gremios empresariales.

En una decisión sin precedentes, la mandataria chilena separó a Alberto Arenas del Ministerio de Hacienda (Economía) y designó en ese cargo al economista Rodrigo Valdés, desterrando la idea de que el jefe de las finanzas públicas era intocable en cada Gobierno desde el retorno a la democracia en 1990.

Valdés, un exfuncionario del Fondo Monetario Internacional (FMI) de dilatada carrera en el mundo bancario dentro y fuera de Chile, reemplazará al arquitecto de la reforma tributaria pero que se distanció del mundo empresarial, en medio del congelamiento de las inversiones y un débil desempeño económico.

"Gran designación la de Valdés como ministro de Hacienda en Chile: técnico, creíble, pragmático y experiente", comentó en su cuenta de Twitter el economista Aldo Lema. Como primer voto positivo a este cambio, la Bolsa de Comercio de Santiago cerró ayer en alza (ver aparte).

Con un crecimiento el año pasado del 1,9%, el más bajo de los últimos cinco años, la economía chilena enfrenta una tibia reactivación, con una perspectiva de crecimiento para 2015 en torno al 3%.

Bachelet también designó a Jorge Burgos, quien se desempeñaba en el cargo de ministro de Defensa, como nuevo titular del Interior (jefatura de Gabinete) en reemplazo de Rodrigo Peñailillo, su más estrecho colaborador, que había sido blanco de críticas por asesorías vinculadas con una empresa investigada por aportes de dinero a campañas electorales.

"No es un cambio cosmético, es político, y como todo cambio político va a implicar una reevaluación en el proceso reformista", dijo Mauricio Morales, politólogo de la Universidad Diego Portales, quien evaluó que la salida de Peñailillo, conocido como "el hijo político" de la presidenta, "es un golpe en el mentón a la izquierda más recalcitrante, a esa izquierda refundacional que quería cambiarlo todo. Burgos buscará acuerdos y va a promover una agenda moderada".

Burgos, que en gobiernos anteriores fue jefe de Gabinete y subsecretario del Interior, dijo que privilegiará el diálogo y la búsqueda "de grandes acuerdos", para lo cual "escuchará las voces del país".

Ante esas declaraciones, la oposición destacó el giro hacia el centroderecha. "Los nombres que aparecieron en el gabinete parecieran indicar un giro a la moderación", dijo el presidente de la opositora Unión Demócrata Independiente (UDI), Hernán Larraín. Algo similar opinó el senador del también opositor Renovación Nacional (RN) Francisco Chahuán, quien señaló que "hasta hoy se hacía palpable el vacío de liderazgo y esperamos que este nuevo gabinete ayude a construir diálogo y acuerdos".

La reestructuración del sector más político, desgastado por roces con los propios partidos del oficialismo, abarcó también al ministro portavoz del Gobierno, lugar donde se designó al socialista Marcelo Díaz, hasta ayer embajador en la Argentina, en reemplazo de Álvaro Elizalde.

El canciller Heraldo Muñoz fue el único ministro ratificado antes de que la mandataria rearmara su equipo, luego de que la semana pasada lideró en la Corte Internacional de La Haya la defensa de Chile por una demanda marítima presentada por Bolivia.

El ajuste ministerial incluyó además algunas carteras de perfil más sectorial, como el Ministerio de Desarrollo Social y Cultura.

Agencias Reuters, AFP, EFE, DPA y ANSA

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