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Baglini anima el final de juicio por canje
A lo largo de una declaración de cuartenta y cinco minutos volvió a demostrar por qué es el radical que mejor se maneja en ese arte que es la economía y que lo ha llevado a ser consultado por propios y ajenos al punto de conservar un despacho en el Congreso aún cuando ya había abandonado su labor legislativa. Su testimonio en el juicio era necesario porque en 2001 se desempeñaba como titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja.
"El megacanje simplemente buscaba comprar tiempo", explicó a quien Raúl Alfonsín definía como "cercano a la genialidad".
Baglini sostuvo que "el riesgo de que se produjera un default selectivo era alto", y recordó que el entonces secretario de Finanzas Daniel Marx expuso durante una hora las condiciones de la operación ante los diputados, antes de que le realizaran preguntas y observaciones. En la reunión "se habló de todo, escenarios posibles y conveniencia o no de la operación", y de parte de los diputados "había expresiones en todos los sentidos".
Recién llegado de Mendoza, Baglini presentó ayer a los jueces, lo que ya sería un documento histórico: la versión taquigráfica de un encuentro reservado que mantuvieron en 2001 los miembros de la Comisión de Presupuesto y Hacienda con Marx en la cual se habrían comentado los lineamientos básicos del megacanje.
"La reunión fue reservada porque la filtración o difusión de los datos podía poner en riesgo la operación" , explicó el exlegislador.
Consultado sobre si habían existido críticas o consideraciones sobre la elección de los bancos que integraron el sindicato que llevó a cabo la mega operación, Baglini respondió que no, y que incluso había habido "una alta competencia" en la definición de esos actores y que se había contado con cinco ofertas distintas.
Esa pregunta es la clave de todo el juicio porque lo que se busca conocer es si existió algún tipo de arbitrariedad por parte de Cavallo al momento de seleccionar a los bancos que ingresarían a ese canje. Hacia el final de su declaración, Baglini volvió a resaltar la dificultad de una reestructuración. Por último, destacó que a los bancos se les pagó un tercio de la comisión acordada aunque recordó que hubo quejas de algunos de los diputados sobre el valor.
Antes de Baglini, el estrado había sido ocupado por el actual gerente de Asuntos Legales del Banco Central, Marcos Eduardo Moiseeff, quien se remitió a un informe de la entidad de julio de 2001. Según explicó, cuando se trata de operaciones de origen de deuda, el Banco Central debe ser consultado. En el caso de reestructuraciones no es necesario: "Aunque en la antigua ley, estaba como característica y si se lo solicitaban, daba opinión".
Los jueces del Tribunal Oral federal número 5 Néstor Costabel, Patricia Mallo y Enrique Pose adelantaron que los alegatos comenzarán el 22 de septiembre y que el lunes que viene, con cuatro videoconferencias y un último testimonio solicitado por la defensa, terminará el debate. Se trata del uruguayo Enrique Iglesias, extitular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Semanas atrás se especulaba con que la defensa de Cavallo presentaría como testigo a Carlos Menem, pero finalmente el exministro desistió de esa posibilidad.

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