14 de agosto 2015 - 00:00

Baja el agua (poco), pero la situación sigue siendo crítica

Las imágenes dramáticas siguieron reproduciéndose durante toda la jornada de ayer. El agua desciende de a poco y el alivio parece no llegar a los afectados por el temporal.
Las imágenes dramáticas siguieron reproduciéndose durante toda la jornada de ayer. El agua desciende de a poco y el alivio parece no llegar a los afectados por el temporal.
La sudestada que finalmente llegó a su pico máximo en la mañana de ayer generó distintas complicaciones en varios puntos de la costa bonaerense por el desborde del Río de la Plata, mientras que seguía siendo crítica la situación en distritos de la zona norte de la provincia pese al descenso de las aguas.

Las cifras oficiales dadas a conocer ayer por el gobernador provincial Daniel Scioli hablaban de 10 mil afectados por el temporal, de los cuales dos mil permanecían evacuados y cuatro mil autoevacuados.

Los distritos más perjudicados por las lluvias, que hasta ayer no cesaban, continuaban siendo Luján, Salto, San Antonio de Areco, Pergamino, Arrecifes, Pilar y Campana. En el partido de Lobos, se derrumbó anoche un puente sobre el río Salado, como consecuencia de la crecida de las aguas. El puente, emplazado sobre un camino de tierra, comunicaba las localidades de Elvira y Ernestina.

A pesar de las inclemencias provocadas por la sudestada y la lluvia que se registró durante todo el día de ayer, comenzó a registrarse una lenta bajante en distritos del norte de la provincia, duramente golpeados por la crecida de ríos y arroyos. Sin embargo, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un cese de alerta por vientos fuertes y por lluvias intensas para las zonas afectadas por las inundaciones.

"La intensidad de las precipitaciones ha decrecido y se prevé un mejoramiento de las condiciones a partir del viernes (por hoy), por lo que se determina el cese de alerta", informó el organismo. El cese del alerta por lluvias intensas abarcaba al norte de la provincia de Buenos Aires, sur y centro de Entre Ríos y sur y centro de Santa Fe.

En la zona de Quilmes, el nivel del agua del río alcanzó una altura de 2,95 metros y penetró unos 400 metros en el interior de la costa, mientras que algunas familias tuvieron que ser evacuadas. Durante la mañana de ayer, fue constante el trabajo de personal de Defensa Civil del municipio y los bomberos, con camiones y grúas.

La crecida también causó situaciones problemáticas en otros puntos de la costa como en Tigre y San Fernando, donde varias calles quedaron anegadas.

También, a pesar de que se registraban lluvias, comenzó a bajar el agua en zonas críticas del norte provincial como en Luján, donde la altura del río estuvo en 4,32 metros, a las 8 de ayer, lejos de los 5,43 que había alcanzado en la noche del martes. Anoche seguía con una tendencia a la baja.

Otro de los puntos complicados seguía siendo Salto, donde el intendente local, Oscar Brasca, advirtió que eran 860 los evacuados, mientras los afectados llegaban a cinco mil.

El jefe comunal dijo que en su distrito se hicieron obras y adjudicó las inundaciones a incidencias como "la siembra directa que hace que los campos sean menos permeables y las grandes construcciones en la ciudad" ."Lo que pasó en Salto fue igual a lo que pasó en La Plata en 2013", señaló el intendente al comparar las inundaciones en su ciudad de este año con las que provocaron medio centenar de víctimas fatales en la capital provincial.

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