20 de septiembre 2010 - 00:00

Baja la deuda pública en pesos (es el 42% del total)

Amado Boudou
Amado Boudou
El canje de deuda significó un incremento de la deuda pública de u$s 4.000 millones en el primer semestre, pero no será el impacto definitivo. En realidad, se trata sólo de los bonos emitidos para el segmento mayorista, dirigidos a aquellos que ingresaron en la «fase temprana» de la operación.

El impacto total de la nueva deuda a emitir superará levemente los u$s 7.000 millones. Los títulos restantes para llegar a este monto ya comenzaron a distribuirse y se supone que en los próximos días se terminarán de entregar. En esta segundo tramo se incluyen u$s 1.941 millones en bonos Par, que estaban reservados a los inversores minoristas. Además, hubo u$s 949 millones en bonos Global 2017 y el resto fueron bonos Discount. Estos nuevos títulos reemplazaron a los que habían sido excluidos del cálculo de la deuda argentina. En total, el Gobierno buscó refinanciar a mediados de año u$s 18.300 millones en default.

Relevante

Las cifras surgen del Informe de Deuda Pública correspondiente al primer semestre de 2010. Uno de los datos más relevantes que divulgó el Gobierno es que casi la mitad de la deuda está en manos de organismos públicos y que la deuda en relación al PBI se ubica por debajo del 50%.

Por otra parte, la participación de la deuda en monedas distintas al peso está creciendo y ya representa el 58% (la nominada en pesos es del 42%). Esto se debe a que las últimas emisiones fueron realizadas en dólares, por ejemplo la Letra colocada al BCRA para tomar reservas por u$s 6.569 millones. Esta emisión fue lo que explicó por qué el monto nominal de la deuda pública subió más de u$s 7.000 millones en la primera parte del año. Economía aclaró que tras el canje se regularizó «más del 91% de la deuda que se encontraba en situación irregular». Ahora resta saber qué pasará con la deuda con el Club de París, que asciende a poco más de u$s 6.500 millones. Desde Economía, a cargo de Amado Boudou, aseguran que tienen intención de regularizar la situación con los países acreedores, pero se niegan a someterse a una auditoría del FMI, en el marco del denominado artículo IV.

El hecho de que la mitad de la deuda esté en manos del Estado representa un alivio, ya que se trata de bonos que serán refinanciados sin mayores inconvenientes. En 2011, por ejemplo, los vencimientos de capital superan los u$s 13 millones (entre préstamos y bonos tanto en pesos como en dólares), pero sólo los adelantos transito-rios del BCRA, que se refinancian automáticamente, ascienden a u$s 5.000 millones. Y luego hay algunos vencimientos menores también con otros entes del sector público.

Para refinanciar los restantes u$s 7.500 millones, Economía ya blanqueó que buscará conformar un nuevo fondo de desendeudamiento para enfrentar esos pagos con reservas del BCRA.