Ambos aceptaron que reducción de intereses sea monitoreada y con prudencia
Axel Kicillof y Juan Carlos Fábrega
El lugar de reunión, la mesa de directorio del Banco Central, fue el mismo que el anterior encuentro del 23 de enero pasado. Los dos funcionarios que volvieron a debatir fueron los mismos: Axel Kicillof y Juan Carlos Fábrega. El tema de discusión central tampoco cambió: la política oficial con respecto a las tasas de interés y sí mantener los costos de los créditos al sector privado altos es una decisión fundamental para la estrategia antiinflacionaria. Lo que cambió radicalmente es el clima en que ambos "hombres fuertes" de la política económica argentina utilizan para comunicarse entre ellos. El de ayer por la tarde en la sede de la entidad monetaria de la calle Reconquista fue un encuentro de pares que mantienen una relación inmejorable y una cordialidad absoluta; además de un diálogo fluido donde hasta hay margen para discutir las diferencias, que las hay e importantes, en cuanto a la manera de manejar el capítulo más importante que los separaba hasta ahora: las tasas de interés por encima de la inflación real. Para Fábrega, al menos hasta que no haya una situación monetaria controlada y que asegure que los pesos que sobran en el sistema, la reducción de los intereses desde el 29% original impulsado desde fines de enero pasado debe sostenerse pero "de manera quirúrgica" y observando el "día a día". Para los hombres de Economía, la reducción debería ser más rápida y profunda, para que la variable sirva como reactivante del consumo interno en momentos en que la actividad flaquea y la inflación comienza a ceder a un ritmo, aseguran en el Palacio de Hacienda, menor al 2%, incluso por debajo del 1% mensual. Supone esta visión que la causa fundamental de la inflación no es necesariamente una relación con la emisión monetaria directa (aunque el indicador influya en sus extremos); sino el resultado de años de crecimiento de la economía que en momentos de contracción (fruto en gran parte por la crisis financiera internacional y las restricciones externas) produce pujas redistributivas. Según el Palacio de Hacienda, resulta fundamental que más temprano que tarde, sectores como el automotor, la venta de viviendas y la construcción, el consumo de electrodomésticos vuelvan a tener crédito para el público en general como mecanismo primario para reactivar la economía interna. Además se tomó nota en la Secretaría de Comercio de Augusto Costa que gran parte de las quejas que los empresarios le trajeron a su mesa de negociaciones de la segunda etapa de los Precios Cuidados fue el encarecimiento de los créditos para la producción y la imposibilidad de trasladar ese costo a los valores finales de los productos que integran el listado de bienes.
Lo que Fábrega le dejó en claro a Kicillof en las últimas semanas es que su decisión de subir los intereses en el momento oportuno no se debió a "creencias ortodoxas" sino a "pragmatismo puro y duro", según fuentes del Central. Ahora ambos creen que es el momento de pensar en desmantelar la estrategia de tasas altas y comenzar su paulatina disminución, la que en realidad empezó esta semana (tal como adelantó este diario) con la decisión del Central de disminuir un punto las tasas de las Lebac. El expresidente del Nación continúa convencido sin embargo de que en este punto lo que debe aplicarse es una prudencia extrema, y día a día ir viendo la evolución de la base monetaria y la demanda de divisas, junto con la suba (o baja) en las reservas, para ir definiendo una política de intereses ejecutiva y a mediano plazo. Fábrega y Kicillof se comprometieron a continuar dialogando sobre el tema, y siempre con cordialidad extrema. Y con otro dato fundamental: Cristina de Kirchner debe estar permanentemente al tanto de lo que ambos vayan decidiendo desde Economía y el Banco Central, y cada paso debe tener el aval de la jefa de Estado.
Además de la cuestión de los intereses, y ya con todo el directorio a pleno, Fábrega invitó al ministro a hablar sobre su participación en la reunión de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI), encuentro donde además estuvieron presentes otros integrantes de la conducción de la autoridad monetaria. Nuevamente, los principales argumentos desde Economía apuntan a los pobres signos de recuperación de los mercados financieros internacionales y los efectos en las restricciones externas que puede tener la permanencia en el tiempo de esa crisis.
En general estos encuentros se realizan todos los jueves y son cerrados a los integrantes de la conducción colegiada del BCRA. Sólo como excepción, nuevamente, Kicillof estuvo presente y el encuentro se adelantó un día debido al feriado de Semana Santa.
La reunión sucedió luego de que el miércoles Central absorbió $ 3.425 millones en la licitación de Lebac y Nobac, en la que se destacó la baja de 1 punto porcentual en todos los plazos de las colocaciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario