15 de marzo 2011 - 00:00

Bajas de tenor habitual

Bajas de tenor habitual
Todavía sin evaluaciones concretas, concentrada la atención en el terreno del desastre natural, la reaparición de los mercados de riesgo en la víspera acaso sorprendió a la inversa. Como que en el repaso por las distintas regiones los porcentuales no se apartaron de los tantas veces vistos en el año. Por más que las consideraciones tomaran a Japón como absoluta referencia de una rueda con saldos negativos, no existió equivalencia entre la causa y el efecto. Más bien, una respuesta a estímulos de rutina (como algunos balances malos, o dificultades en la deuda de cierto país europeo). La suposición, a puro instinto, es que cuando se estime el real daño que generará esto en la economía recién habrán de surgir los efectos sobre los distintos mercados.

Las pruebas de ayer fueron evidencia de lo dicho, con un Dow Jones -que ajustó su horario al de los demás- decreciendo solamente el 0,43%. Europeos que lo elevaron a la zona del 1%, sin histerias, y hasta mostrando un índice en suba como el Bovespa, que trepó en el día el 0,84%. Finalmente, Buenos Aires tampoco se escapó de marco. Porque ver un Merval con baja del 1,3% en su versión mayor, casi el 2% con solamente las de sede local, no escapa a muchas otras ruedas del año. Ergo: la debilidad de la víspera ya estaba implícita antes del terremoto en Japón. El índice principal tuvo mínimo de 3.324 puntos, perdiendo la centena superior; el máximo estuvo -justamente- en un intento por conservarla con sus 3.400 unidades. Finalmente, cierre de 3.457 puntos con los porcentuales mencionados.

Diferencias netamente adversas a través de 12 títulos en alza, con 57 en retroceso. Entre las líderes de liquidez, lo mejor que pudo lograrse fue un cierre de neutralidad en varias de ellas -como Tenaris, oficiando de equilibrio en el índice- y acusando algunas caídas superiores al 3%. El correspondiente repaso por el volumen efectivo consumido no escapa a la medida que prevalece desde hace tiempo, rozando los $ 40 millones, sin que exista exceso en la presión vendedora y para dar una rueda que transcurrió dentro de un marco calmo. Por ahora, Japón no dañó en exceso. Y la Bolsa, en alerta.

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