- ámbito
- Edición Impresa
Bajo presión de Rusia y de republicanos, Obama busca apoyo en la OTAN
Obama, que se reunió el miércoles con su equipo de seguridad nacional para tratar sobre Afganistán antes de la cumbre de la OTAN, partió ayer a última hora para llegar hoy a Lisboa, donde tras aterrizar se reunirá con las autoridades portuguesas.
A continuación, participará en las sesiones de trabajo de la cumbre de la OTAN, que en su primera jornada se dedicarán a la adopción de un nuevo Concepto Estratégico de modernización de la Alianza para hacer frente a los desafíos del siglo XXI, como la ciberseguridad o la lucha contra la proliferación nuclear.
Como parte de este concepto, indicó el embajador de EE.UU. ante la Alianza Atlántica, Ivo Daalder, Washington ha propuesto una serie de capacidades que la Alianza debe cumplir, relacionadas entre otras cosas con la defensa antimisiles en Europa, un área de fricción entre EE.UU. y Rusia.
Además, los trabajos de la cumbre se dedicarán a Afganistán y al Consejo OTAN-Rusia, que retomará sus tareas por primera vez desde que Moscú invadió Georgia en agosto de 2008 y en el que participará también el presidente Dmitri Medvédev. Según Daalder, será una oportunidad para que la OTAN y Rusia impulsen sus relaciones.
«Lo vemos como una oportunidad para entrar en una nueva etapa de los lazos, para dejar de centrarnos en nuestras diferencias y avanzar hacia una cooperación práctica» en áreas como la lucha contra el terrorismo o la proliferación de misiles balísticos y armas de destrucción masiva, precisó.
Los trabajos, sin embargo, pueden verse complicados si Rusia reacciona negativamente a las dificultades para ratificar en el Senado de Estados Unidos el nuevo tratado START de desarme nuclear entre los dos países, que los republicanos rechazan encarar antes de enero, como quería Obama.
El sábado Afganistán será también protagonista de la cumbre, en una sesión ampliada para incluir a los 48 miembros de la coalición en ese país asiático y que contará con la participación del presidente afgano, Hamid Karzai.
En esta sesión, según el asesor para Afganistán de la Casa Blanca, el general Douglas Lute, habrá «un anuncio acerca del comienzo de una transición responsable» para que Afganistán se haga cargo de su propia seguridad.
También habrá un segundo anuncio «relacionado con un compromiso duradero a más largo plazo de la OTAN con la seguridad afgana y en particular, con el despliegue de sus fuerzas de seguridad», agregó el alto funcionario. Obama aprovechará esta sesión para abordar con los aliados la revisión de su estrategia de seguridad para Afganistán, que debe completarse en diciembre.
La estrategia actual, ordenada por Obama hace un año, prevé el comienzo de la salida de las tropas aliadas el próximo julio, después de que este año se haya completado el envío de 30.000 soldados de refuerzo estadounidenses.
La idea, según Lute, es que se complete el período de transición y Afganistán esté en condiciones de asumir por completo su propia seguridad en 2014.
Tras la clausura de la cumbre de la OTAN, Obama participará en la cumbre anual UE-EE.UU., que adquiere un nuevo formato tras la entrada en vigor en diciembre pasado del Tratado de Lisboa.
Junto al presidente de la UE, Herman Van Rompuy, y de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, Obama abordará la cooperación económica -incluida la crisis irlandesa actual-, la cooperación de seguridad y la cooperación en asuntos globales.
Los líderes examinarán los resultados de la cumbre del
G-20 en Seúl la semana pasada y cómo pueden colaborar para promover el crecimiento económico y la creación de empleo.
Acerca de la seguridad, donde la importancia de la cooperación se subrayó tras el descubrimiento hace dos semanas de un paquete bomba con destino Estados Unidos en un aeropuerto británico, las partes se centrarán en «vías adicionales para la ciberseguridad y la lucha contra el extremismo violento», según la directora para Europa del Consejo de Seguridad Nacional
de la Casa Blanca, Liz Sher.
Agencia EFE


Dejá tu comentario