Bancarios reclaman 33% y compensar Ganancias

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La Asociación Bancaria subió la vara de referencia de las paritarias al reclamar formalmente un aumento salarial superior al 33% y la absorción por parte de las entidades financieras del costo del Impuesto a las Ganancias. En la audiencia con las cámaras que nuclean a los bancos de todo el país, el gremio amenazó además con iniciar medidas de fuerza durante la primera semana de mayo. Se trata de una organización clave por contar con más de 100 mil representados en todo el país en una actividad que tuvo altísima rentabilidad en la última década.

La discusión, sin embargo, se anticipa problemática: desde las entidades y el Gobierno le advirtieron a Sergio Palazzo, jefe del sindicato, que el aumento salarial contemplado para este año debería estar por debajo del 20 por ciento. El número lo deslizó por primera vez el ministro de Economía, Axel Kicillof, en una reunión informal en enero, y lo ratificó en los últimos días el presidente de un banco público. Se trata de un valor cercano al que los empresarios metalúrgicos le transmitieron a Antonio Caló, líder de la UOM, pero que en ningún sector -gremial o patronal- sostienen con seriedad.

En rigor, durante la audiencia del miércoles en el Ministerio de Trabajo, La Bancaria no precisó un monto para el incremento salarial de este año. En cambio, sus dirigentes mencionaron como referencias los índices de inflación del año pasado medidos por consultoras privadas, en un rango del 33 al 39 por ciento. Pero más allá del debate numérico, el eje de la paritaria en el sector bancario será el pago de Ganancias. Sobre todo, porque los bancos Ciudad y Provincia de Buenos Aires absorben desde hace años el valor del impuesto.

Palazzo les sugirió a los representantes del resto de las entidades aplicar un modelo similar o bien abonar una suma adicional para compensarles a los empleados el peso del tributo. En la actividad financiera la mayor parte de los salarios está alcanzada por el gravamen. De igual forma, los gremios petroleros, también impactados de lleno por Ganancias, pactaron con las firmas del sector un acuerdo salarial transitorio, mediante sumas fijas no remunerativas, que en todos los casos quedará exento del pago del impuesto.

El sindicato de bancarios cerró el año pasado un aumento salarial dentro del promedio del resto de las paritarias, del 29 por ciento, aunque a diferencia de la inmensa mayoría fue pagadero en una sola cuota, lo que mejoró su impacto sobre el poder adquisitivo de los empleados. En tanto que a fin de año acordó con las cámaras empresarias, y luego de varios paros y medidas de fuerza, el pago de un adicional no remunerativo de 7.500 pesos que fue presentado como una compensación por Ganancias y por la inflación acumulada, y que fue percibido el 5 de enero.

En 2013, Palazzo retiró el gremio de la CGT opositora, de Hugo Moyano, luego de cerrar la paritaria de ese año con un ítem clave, impulsado por el Gobierno: un aporte permanente de los bancos a la obra social de la organización, equivalente a un porcentaje de la nómina salarial. Desde entonces el dirigente se mantuvo al margen de la interna de la CGT pero en el último paro nacional de las centrales opositoras, el 31 de marzo, adhirió a la medida.

Junto con Guillermo Moser, de Luz y Fuerza, y algunos dirigentes del transporte, claves para la última huelga, el jefe de La Bancaria fue incorporado a las negociaciones entre los sectores internos de la CGT con vistas a una eventual reunificación antes de las elecciones.

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