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Banco Mundial liberó ayer u$s 1.500 M para Argentina
Axel Kicillof participa en Lima de su última cumbre del FMI como ministro. Ayer negoció con el Banco Mundial, se cruzó con Christine Lagarde y habló en el foro de ministros de países emergentes.
Después del encuentro con Indrawati, Kicillof participó de la reunión de ministros de Economía y de Finanzas de los países miembros del G-24, un foro que agrupa a los países emergentes. El encuentro se desarrolló en Sala de Convenciones del complejo en donde se realizará la Cumbre Anual del FMI y el Banco Mundial, en la ciudad de Lima. El ministro ingresó acompañado por el subsecretario de Relaciones Financieras Internacionales, Agustín Simone, e intercambió algunas palabras con el director por la Argentina en el FMI, Sergio Chodos.
El ministro llegó después del mediodía a Lima. Antes de partir declaró que el país "está prácticamente desendeudado" y que "los pagos que quedan para los próximos 12 años son menos de la mitad de los que tuvimos que afrontar en los últimos 12 años" de gobierno kirchnerista y que "tendrían que pedir disculpas" los economistas opositores que descreían que la Argentina fuera a pagar el título Boden 2015, que canceló recientemente por 5.900 millones de dólares. El ministro de Economía también mostró diferencias con el economista Mario Blejer, asesor y posible ministro del candidato a presidente por el oficialista Frente para la Victoria (FpV), Daniel Scioli. "No me gustó esa terminología de que la Argentina 'llegó tarde a la fiesta', ya que si bien es cierto que hubo volúmenes importantes de capitales para los países emergentes, eran especulativos y de corto plazo y que ahora, cuando se van, generan pérdidas muy fuertes", sostuvo Kicillof respecto de las declaraciones de Blejer referidas a que el país llegó tarde al acceso a los capitales internacionales. "Es cierto que hubo un volumen muy importante disponible para los países emergentes", pero "los que recibieron capitales fueron especulativos y de corto plazo, que no apostaban al desarrollo y a la infraestructura, sino que se rajaron de los países centrales durante la crisis y ahora, que vemos que la crisis empieza a golpear a los emergentes, esos capitales se van corriendo en estampida, generando pérdidas muy fuertes, pérdida de reservas e inestabilidad cambiaria y financiera", afirmó Kicillof.


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