24 de abril 2013 - 00:00

Banville: “La familia es la organización más extraña”

Galardonado justo ayer con el Premio Estatal austríaco de Literatura Europea 2013, John Banville presentó en España la versión en español de “Venganza”, una de las novelas negras que firma como Benjamin Black.
Galardonado justo ayer con el Premio Estatal austríaco de Literatura Europea 2013, John Banville presentó en España la versión en español de “Venganza”, una de las novelas negras que firma como Benjamin Black.
Madrid - Benjamin Black, el seudónimo que utiliza el escritor irlandés John Banville (flamante ganador del Premio Estatal Austríaco de Literatura Europea 2013, cuando escribe novela negra, asegura que la familia "es una de las organizaciones más extrañas y que más daño hacen a algunos seres humanos", una idea que atraviesa "Venganza", su último thriller.

Y es que "Venganza", publicada ahora en español, es una historia de muertes, celos, rencillas familiares, sexo, dinero y poder en la Irlanda de 1950. La última entrega de Benjamin Black, que se ha convertido en un icono de la novela negra, protagonizada por el inspector Hackkett y el doctor Quirke.

"Dinero, poder y sexo juntos sacan lo peor de todos nosotros", afirma John Banville (Wexford, Irlanda, 1945) uno de los autores más prestigiosos y premiados. Justamente ayer se anunció que había ganado el Premio Estatal Austríaco de Literatura Europea 2013. "John Banville está en la tradición de muchos grandes literatos europeos que abordan con su escritura las cuestiones profundas y con frecuencia abrumadoras de la vida", dijeron del premio en un comunicado. Autores como Pavel Kohout, Simone de Beauvoir, Friedrich Dürrenmatt, Christa Wolf, Stansilav Lem, Antonio Lobo Antunes, Umberto Eco, Javier Marías, Jorge Semprún, Vaclav Havel, Eugene Ionescu o Italo Calvino, fueron galardonados con este premio, que se lleva entregando desde 1965.

Volviendo a "Venganza", el libro se inicia con la muerte de Víctor Delahaye, uno de los ejecutivos de más éxito en Irlanda y dueño del barco en el que navega sin más compañía que el hijo de su socio que se convierte en el único testigo cuando éste se suicida. A partir de ahí, se desarrollarán una cadena de hechos, protagonizados por personajes fascinantes creados por Banville, que no solo construye un puzzle inquietante alrededor de uno o varios asesinatos, sino que plantea todo un tratado sobre la condición humana.

"No me parecen seres tan excepcionalmente malos o perversos. Creo que se trata de gente normal, gente maliciosa perteneciente a dos familias, con cosas dentro y, sobre todo, con mucha envidia", argumenta el autor, para quien la familia es "algo complejo". "Es extraordinario que tengamos que pasar nuestra vida viviendo con personas que probablemente no nos gusten, pero que como hemos nacido ahí, de los mismos padres y madres, pues no queda más remedio. Pero me gusta imaginar una sociedad organizada de otra manera; no sé; a lo mejor a los niños al nacer tendrían que dárselo a otros padres...", bromea. "Sinceramente hay gente que vive atrapada por su familia toda la vida y no les dejan ser, ni crecer, sobre todo en los países católicos, como Irlanda. Pero bueno, que conste, yo amo a mi familia, a mis padres, hermanos, a sí es que no sé de qué me quejo", dice el autor de "El mar", título por el que consiguió el Irish Book Award.

John Banville va a ver en los próximos meses cómo sus novelas negras son llevadas a la pantalla de TV por la BBC, que estrenará sus tres primeros títulos.Además, acaba de terminar el encargo que recibió de la familia de Raymond Chandler para que resucitara al mítico detective Philip Marlowe, "un proyecto maravilloso y muy divertido", se entusiasma el que esta considerado como el mejor escritor vivo en lengua inglesa.

Y de vuelta a "Venganza", Banville da protagonismo a dos gemelos, los hijos del muerto que le sirven también al autor para hablar de la identidad, la individuación y lo complejo que es tener a una persona idéntica toda la vida pegado a uno. "Siempre me han fascinado los gemelos y los mellizos Las personas que son idénticas me dejan absorto. El otro día estuve en París, en el café de Fleur, y había dos mujeres de unos 50 años que iban vestidas iguales y eran idénticas hasta en el detalle más mínimo. Era como mirarse en un espejo, y yo me preguntaba lo raro y extraño que debía ser tener esa sensación. Yo siempre he sospechado que he tenido un gemelo, solo que murió y mi madre nunca me lo dijo; por eso creo que inventé a un hermano", subrayó con ironía, en referencia a ese desdoblamiento que hace el escritor entre Banville y Black.

Agencia EFE

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