9 de mayo 2017 - 23:18

Basso: saldar una deuda con Vivaldi

• LA MEZZOSOPRANO ITALIANA EN EL PROGRAMA DEL MOZARTEUM EN EL COLÓN

BASSO. Vindicar a Vivaldi operista.
BASSO. Vindicar a Vivaldi operista.
La Venice Baroque Orchestra (fundada por Andrea Marcon) y la mezzosoprano italiana Romina Basso saldan una deuda local con Antonio Vivaldi. En el segundo concierto que ofrecerán para el Mozarteum Argentino en el Teatro Colón (el primero fue anoche), los artistas presentan un repertorio dedicado a arias de sus óperas "Farnace", "Bajazet", "Orlando Furioso", "Atenaide", "Giustino" y "Agrippo", más algunas de sus sinfonías y "concerti" menos conocidos. Dialogamos con Basso.

Periodista: Usted colabora con esta orquesta desde hace diez años. ¿Cómo es el trabajo con ellos?

Romina Basso: Hacer música juntos es algo muy bello. Obviamente hay indicaciones escritas por el compositor, pero cada uno tiene un punto de vista distinto sobre esto. Y busco encontrar una combinación que nos permita a ambos estar cómodos. Y con ellos funciona muy bien.

P.: ¿Cómo es su relación con la música de Vivaldi?

R.B.: Lo amo y lo amaré siempre. Es como si algunas de sus arias, entre ellas algunas de las que escucharán aquí, hubieran sido escritas para mí. Tanto las de agilidad como las sentimentales son música que encuentro muy mía. Son pocas las obras de HTMndel que encuentro mías, como las encuentro casi siempre las de Vivaldi. Pese a que lo amo, no siento que Scarlatti me pertenezca, lo encuentro poco mío. Lo interpreto, pero Vivaldi es otra cosa; con él fue amor a primera vista. Con HTMndel fue un amor a segunda vista. Las variaciones que hago para Vivaldi me vienen espontáneamente.

P.: ¿Y con Rossini, por ejemplo, cuya música ha interpretado tanto, hay una relación similar?

R.B.: Sí, porque fue mi segundo gran amor. Rossini es un genio de la composición instrumental y vocal. Y a veces en la interpretación se olvida que Rossini era hijo de Mozart, que era hijo de Haydn, que era hijo de HTMndel, que era hijo de Monteverdi. Desafortunadamente, sobre todo en Italia, se lo interpreta como si fuera un compositor de finales del siglo XIX. Porque cuando Rossini tomó conciencia de estar entrando al Romanticismo, con "Guillermo Tell", dejó de componer ópera, y luego continuó con sus "Péchés de vieillesse", y otras obras. Hay, por ejemplo, un "Ave Maria" sobre una sola nota que tiene una base de música antigua que es fulgurante. O la "Petite Messe Solennelle".

P.: ¿Por qué piensa que la música instrumental de Vivaldi es hoy mucho más conocida que la vocal?

R.B.: Porque hace una vida entera que "Las cuatro estaciones" son interpretadas con instrumentos diversos y una metodología diferente, en cambio sus óperas han sido redescubiertas más recientemente.

P.: Gran parte del repertorio barroco que cantan hoy mezzosopranos y contraltos fue escrito originalmente para castrati. ¿Cómo imagina que sonaban esas voces?

R.B.: Sonaban muy bien... Ustedes tienen un compatriota maravilloso, Franco Fagioli, con el que trabajé recientemente, que es prácticamente el único en el mundo, en su género vocal, que puede hacer cosas como contralto, mezzosoprano y soprano. Su vocalidad se acerca a lo que podría ser la de los castrati de la época de HTMndel, sobre todo. Vivaldi escribía mucho para el La Pietà, en Venecia, y muchos de sus motetes y otras obras sacras fueron escritos para las muchachas. Él tenía una identidad vocal en la mente un poco más femenina respecto de lo que podía tener HTMndel, que tenía a un Carestini, a un Senesino, a un Farinelli. Algunas de esas muchachas debían tener una vocalidad maciza y masculina. Vivaldi trata siempre los papeles para castrati con una femineidad que no encontramos en HTMndel, y esto vuelve relativamente más simple el trabajo a mezzosopranos como yo, porque es verdad que los registros son graves, pero la personalidad es andrógina. Y ésta es otra de las características de la música de Vivaldi que me atraen.

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