De los 509 partidos reconocidos por la Justicia electoral federal apenas cuatro tienen un nivel de presencia extendido y mayoritario a lo largo y lo ancho del país: además del PJ y la UCR, solo el Partido Socialista (PS) y el PRO logran tener reconocimiento jurídico en la casi totalidad de las provincias.
Tanto el peronismo como el radicalismo, más allá del volumen electoral que cada uno obtuvo en los últimos años, permanecen como los partidos clásicos con filiales en los veinticuatro distritos del país, mientras que el PRO de Mauricio Macri se expandió a veinte y el PS de Hermes Binner está presente en 19.
Más atrás aparecen la Coalición Cívica, de Elisa Carrió; Libres del Sur, de Humberto Tumini -aliado del PS en el FAP-, Kolina, de Alicia Kirchner y el Frente Grande que preside Adriana Puiggrós. Los dos últimos son sellos electorales alineados con el kirchnerismo que se integran al Frente para la Victoria (FpV).
Los datos figuran en el informe elaborado por la Unidad de Recopilación y Producción de Datos de la Cámara Nacional Electoral, dado a conocer días atrás y que condensa la estadística hasta el 15 de marzo último, ya que hay trámites pendientes para crear partidos, disputas por los nombres o marcas que caducan.
Por caso, el número de partidos nacionales pasó de 33 a 34 respecto del 2012 pero el de partidos de distrito (provinciales) decreció de 516 a 509. La cifra seguramente sufrirá modificaciones porque hay varios trámites iniciados y en plena ejecución.
Ayer este diario contó que se pidió registrar el Partido Unidos y Organizados pero el kirchnerismo se opuso. También que está en proceso de reconocimiento el Partido FE, de Jerónimo "Momo" Venegas; Soberanía Popular, de Milagro Sala, y el Partido de la Cultura, la Educación y el Trabajo que anotó Hugo Moyano pero tuvo que cambiar su nombre por objeción del Partido del Trabajo y el Pueblo, inscripto en 2011 como expresión electoral del Partido Comunista Revolucionario (PCR), de Otto Vargas.
Así y todo, el lista de 509 partidos no computa todos los existentes porque a su vez a nivel provincial hay "agrupaciones vecinales" que no son registradas por la Cámara Nacional Electoral pero sí por las juntas electorales provinciales. Puede, además, darse otro fenómeno: que un partido esté reconocido por la Justicia federal pero no por la provincia, como ocurre por caso con Miles, la agrupación de Luis D'Elía.
En ese caso, el partido puede presentar candidatos a cargos nacionales diputados y senadores nacionales pero no a cargos provinciales como gobernador, legisladores bonaerenses, intendentes y concejales.
El análisis de las estadísticas de la Dirección Nacional Electoral (CNE), que coordina con la Dirección Nacional Electoral que conduce Alejandro Tulio y depende del Interior, a cargo de Florencio Randazzo, ofrece distintos enfoques. Veamos:
A pesar de los vaivenes electorales de la última década, que tocó su piso cuando la histórica lista 3 del radicalismo con Leopoldo Moreau como candidato a presidente obtuvo el 2,34%, la UCR mantiene su presencia jurídica en los 34 distritos aunque, en más de un caso, se termine fusionando con otros partidos.
Con el peronismo ocurre algo diferente: potenciado por el hecho de que fue el ganador de las últimas tres elecciones presidenciales y gobierna 16 provincias no solo se consolidó y expandió el PJ sino que surgieron múltiples sellos "peronistas" no oficiales como Unión Popular, que usó Eduardo Duhalde en 2011 o Es Posible, por el que se presentó Alberto Rodríguez Saá, además de Unión Celeste y Blanco, de Francisco De Narváez, por citar tres casos puntuales.
Lo del PRO, que legalmente mantiene la marca PRO-Propuesta Republicana, denominación que originalmente fue producto de la fusión del macrista Compromiso para el Cambio y Recrear, de Ricardo López Murphy, tiene otra particularidad: está en 20 provincias a pesar de que su protagonismo electoral en 2011 fue muy acotado, ya que tuvo elecciones importantes en Capital y Santa Fe mientras que en el resto de los distritos directamente no presentó candidatos como en la provincia de Buenos Aires.
El lado del Partido Socialista (PS), de Binner, tiene en tanto vigencia en 19 provincias donde con el número de lista 50, producto de la fusión de los dos socialismos, el PSP y el PSD, a principios de 2000, aunque luego en tiempos de Kirchner la ruptura volvió a producirse. El PS, como sello central del FAP, y en acuerdo con otras marcas como el GEN, Libres del Sur y el Partido Nuevo de Luis Juez, tuvo presencia electoral en buena parte del país aunque con resultado variable.
En cambio, la Coalición Cívica mantiene su status en 14 provincias a pesar del magrísimo resultado que Elisa Carrió obtuvo en 2011, lo que se replicó en la mayoría de los distritos del país con escasas excepciones.
Entre los sellos con nivel medio-bajo de presencia figuran, entre otros, el MST en 9 provincias, el PC en 8, Unión Popular en 8; el MIJD, de Raúl Castells, en 7; el GEN, de Margarita Stolbizer, en 7; Es Posible, de los Rodríguez Saá, en 6; Unión Celeste y Blanco en 6, el Humanismo en 5 y la UCeDé, que mantiene todavía personería legal, en 5 provincias.
Respecto de la concentración de partidos por provincia, Tierra del Fuego encabeza el record de un partido cada 10 mil habitantes mientras que en el otro extremo está la provincia de Buenos Aires con 269.398 por cada partido político reconocido.
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