de la transversalidad, pero con el componente primordial de la juventud. Eso fue apenas Cristina de Kirchner lo presentó en sociedad el 27 de abril del año pasado, Unidos y Organizados.
Tanto protagonismo avivó a los pícaros y así fue como en la Justicia electoral de al menos dos provincias, Salta y Buenos Aires, se registraron partidos con el nombre Unidos y Organizados, que los pasos posteriores revelaron que no cuentan con el guiño oficial de la Casa Rosada. De hecho, en la provincia norteña ya se impugnó la marca electoral desde el kirchnerismo y en la Justicia bonaerense eso ocurrirá en estos días.
Por intermedio de Kolina, la marca electoral que patrocina la ministra y futura candidata Alicia Kirchner, y quizá también desde el PJ se objetará el nombre Partido Unidos y Organizados como marca electoral. Más allá del bloqueo al intento de "capturar" una denominación claramente vinculada al kirchnerismo, la decisión tiene un mensaje puntual: la Casa Rosada concibe a UyO como una herramienta política y no como un instrumento electoral.
Simple: para la logística de los comicios de 2013, Cristina de Kirchner mantendrá el Frente para la Victoria (FpV), conglomerado de partidos múltiples: del PJ al partido de la Victoria, del Frente Grande al Partido Comunista (PC), a los que se agregarán otras marcas como, por caso, Kolina, que tiene personería en doce provincias, entre ellas Buenos Aires, donde se da por hecho que la ministra de Desarrollo Social será candidata (ver pág. 9).
A su vez, Unidos y Organizados bajó su visibilidad pero sigue activo: dos semanas atrás, por caso, Andrés "Cuervo" Larroque, que como jefe del neocamporismo también oficia de coordinador mayor de UyO, reunió a referentes de partidos chicos y patrullas perdidas como parte de un ejercicio de contención.
Pero, sobre todo, para explicar que el renacer del peronismo K -expresado en el Grupo Santa Teresita y la cumbre de Paraná- no debe leerse como un retroceso de Unidos y Organizados, sino como un "complemento".
La disputa en la Justicia electoral en torno a la marca Unidos y Organizados es uno de los chispazos propios de la temporada electoral cuando se quieren crear partidos, otros bracean para mantener la personería y los apoderados se tirotean reservando nombre y afiliados. Ese bazar electoral está en plena ebullición. Veamos:


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