Admitió que la cifra del mes pasado del costo de vida “se situó en un nivel más alto que el compatible con el sendero buscado para esta época del año”.
Realidades. El organismo que conduce Sturzenegger reconoció una suba en precios más alta de lo esperado en abril. Pero confía en este mes.
A la espera del dato de inflación, que informará hoy el INDEC, el Banco Central decidió ayer mantener sin cambios su tasa de interés de referencia de pases en el 26,25% anual, pero volver a subir las de las Lebac más cortas hasta el 25,50% anual. El organismo ya reconoció, en un comunicado emitido ayer, que "el dato de abril se situó en un nivel más alto que el compatible con el sendero buscado para esta época del año". Pero se mostró esperanzado sobre la evolución de los precios durante este mes: "Las estimaciones y los indicadores de alta frecuencia de fuentes estatales y privadas sugieren que en mayo la economía retoma el proceso de desinflación", completó.
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Ayer, en el mercado secundario en el que se negocian sus letras de deuda (Lebac), el Banco Central se volvió a mostrar agresivo con ventas y la tasa escaló al 25,50% para el plazo que vence el 17 de mayo. Para el siguiente vencimiento, de junio, la tasa se ubica ya en el 24,75% anual. Así, en el mercado presumen que en la licitación de la semana próxima la mesa de dinero que dirige Agustín Collazo realizará un corte en un nivel cercano al 25%.
Estos últimos movimientos del Banco Central dejan en evidencia la elevada preocupación oficial por la inflación. Desde el primer día del mes, la mesa de dinero se lanzó al mercado con agresivas ventas de Lebac en el mercado secundario: las colocaciones superaron ya los $60.000 millones en seis días. Todo hace presumir que, hasta ahora, los funcionarios que responden a Sturzenegger tienen pocas razones para relajarse: esperan para hoy un dato poco digerible sobre la inflación de abril del INDEC y saben que, contra lo que preveían, la legislatura porteña demorará hasta la última semana de mayo la aprobación de la exención impositiva que quiere aplicar sobre la tasa de interés de referencia.
El Banco Central debió salir a retirar pesos de la economía con un ajuste en los rendimientos de las letras de deuda. La tasa que éstas pagan hoy es, precisamente, igual a la que ofrecen los pases pasivos: un 25,50% anual. La diferencia está en que, en los pases, el retorno queda reducido a un 24% si se descuenta el efecto del Impuesto a los Ingresos Brutos que cobran las provincias. Es lo que explica que, en las últimas semanas, las entidades financieras hayan migrado su dinero hacia las Lebac.
El mercado podría equilibrarse cuando la Ciudad de Buenos Aires haga efectiva la exención impositiva que anunció sobre los pases. Pero en estos días, según pudo confirmar este diario, se demoró el tratamiento del proyecto de ley que el Ministerio de Hacienda del Gobierno porteño había enviado a la Legislatura. Lo más probable: que el texto no sea tratado en la sesión de mañana. Ni tampoco el siguiente. Esto obligará al Central a seguir dando prioridad a las Lebac. Así empieza a desdibujarse de a poco el esquema de metas de inflación lanzado a principios de este año: los pases ya no son el instrumento emblema de la política monetaria y la cantidad de dinero parece ser a esta altura una variable tan importante como la tasa de interés.
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