Como resultado, el nivel de adelantos transitorios del Central al Tesoro finalizó 2012 con un stock de $ 127.300 millones, una cifra que se ubicó un 90% arriba de la cifra registrada exactamente un año atrás. Los datos no hacen otra cosa que confirmar la dependencia cada vez mayor del Gobierno de los préstamos que pueda efectuar la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont. Es hoy por hoy la única manera de hacer frente al creciente déficit fiscal que presentan las cuentas públicas.
Se supone que al menos una porción de lo que se emitió de pesos en diciembre volverá al BCRA en enero, compensando parcialmente aquel crecimiento. Sin embargo, la tendencia para 2013 es exactamente la misma que la observada en el último año: la dependencia de parte de la Casa Rosada de los recursos del Central será cada vez mayor. Además de acelerar la máquina de emitir pesos, la autoridad monetaria usará u$s 7.800 millones de sus reservas internacionales para que el Tesoro pueda hacer frente a los vencimientos de deuda y para financiar parte del gasto de capital que habrá por delante en el año que se acaba de iniciar.
Semejante incremento de la ayuda del BCRA al Gobierno, en lo que respecta a la emisión de moneda, sólo fue posible con la reforma de la Carta Orgánica del BCRA en marzo último. Allí se dispuso la posibilidad de que el BCRA emita un 10% adicional del equivalente de la recaudación, llevando el límite al 20%. A esa cifra se suma, además, el equivalente al 12% de la base monetaria.
Como era esperable, Marcó del Pont tuvo que echar mano a estos nuevos límites más flexibles para incrementar los adelantos transitorios. ¿Cómo quedó el balance a fin de año? La recaudación llegó a los $ 680.000 millones y la base monetaria subió hasta $ 308.000 millones. Por lo tanto, el 20% del primer ítem ($ 136.000 millones) y el 12 por ciento del segundo ($ 37.000 millones) arroja un total de $ 173.000 millones. Como el total de adelantos terminó en $ 127.000 millones, podría considerarse que el BCRA quedó con bastante «aire» aún como para seguir emitiendo sin trabas.
Pero 2013 luce más complicado. Es posible que el Central precise una nueva extensión en el límite de financiamiento vía una reforma de la Carta Orgánica, o que como mínimo pegue en el poste. Si los adelantos transitorios crecieran un 50% (mucho menos que el 90% de 2012), llegarían hasta $ 190.000 millones. Claro que podrían aumentar mucho más. Y si se estima un aumento del 25% para base monetaria y recaudación, estaría dando un nuevo límite de $ 216.000 millones. Por eso no es descabellado pensar que el Gobierno podría verse obligado a forzar un nuevo margen de financiamiento vía emisión de pesos de parte del BCRA.
En la última reforma de marzo pasado se dispuso en el artículo 20 de la Carta Orgánica del Central que «con carácter de excepcional y si la situación o las perspectivas de la economía nacional o internacional así lo justificara, podrán otorgarse adelantos transitorios por una suma adicional equivalente a, como máximo, el diez por ciento (10%) de los recursos en efectivo que el Gobierno nacional haya obtenido en los últimos doce meses. Esta facultad excepcional podrá ejercerse durante un plazo máximo de dieciocho meses».
Semejante emisión de moneda generó un aumento récord de otros agregados monetarios. Este es el balance final al cierre de 2012:


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