A casi un año de funcionar sin Gobierno, Bélgica parece encaminada a recortar la crisis política récord y empezar a formar un nuevo Ejecutivo. Ayer, el rey Alberto II encargó al líder del partido francófono, Elio Di Rupo, formar Gobierno. Las negociaciones estaban estancadas desde las elecciones de junio de 2010 debido a las fuertes divergencias entre flamencos y francófonos sobre el futuro de las instituciones del país. Durante el verano local de 2010, Di Rupo, de 59 años, había sido encargado de una misión de «preformación» del Gobierno, que había fracasado a principios de septiembre.
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