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Bello “Cántico espiritual” de dos Banegas
Acompañada por la notable organista uruguaya Cristina García Banegas, Cristina Banegas pone la voz y el cuerpo en «Cántico espiritual», espectáculo que se verá en Buenos Aires mañana y el miércoles.
Montevideo - Con producción de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) de la República Argentina se realizó en Montevideo el estreno de «Canto espiritual», un espectáculo que tuvo como dato curioso el de reunir a una actriz argentina y una organista uruguaya homónimas. Cristina Banegas y Cristina García Banegas.
«Canto espiritual» fue concebico como homenaje a la actriz española María Casares, y cuenta además de la música y la voz de las dos Banegas, con momentos corales e instrumentales elaborados por el músico Santiago Chotsourian.
Desde un principio con las tinieblas del origen y el silencio esencial, el escenario se va poblando imperceptiblemente de rumores y sonoridades. En él se van a suceder la música de la época en que vivió el autor de los textos, el poeta y religioso San Juan de la Cruz (1542-1591), algunas composiciones de tiempo posterior y una serie de sonidos contemporáneos creados por Chotsourian..
Los textos de San Juan de la Cruz que configuran el eje temático del espectáculo (Suma de la perfección, Noche oscura, Cántico espiritual y Llama de Amor viva) adquieren en la voz de Cristina Banegas una trascendente dimensión estética y humana. La actriz argentina modula y acentúa cada palabra y cada verso elaborando una suerte de melodía de sutil introspección. Estas sonoridades vocales son acompañadas por una actitud corporal que se alía a algunos procedimientos de la danza contemporánea, elaborando un genuino mapa de expresión donde nada es ajeno a lo humano y el cuerpo es un instrumento eficaz. Los silencios están tan valorizados como la palabra poética teñida de pasión amorosa y un sentimiento místico que liga profundamente al poeta con el Creador.
La estupenda Cristina García Banegas hace del órgano un instrumento espiritual que de pronto refulge con una «Batalha» anónima de Portugal, con «O Mágnum Mysterium» de Tomás Luis de Victoria o con el final del «Tedeum» de Domenico Zípoli. Sus manos pasan de un órgano barroco, a otro electrónico o a un pequeño organito, y en todos ellos su técnica produce música celestial.
El ensamble vocal e instrumental uruguayo De Profundis cantó con impecable calidad las partituras antiguas y jugó vocalmente con las sonoridades creadas por Chotsourian que mezcla susurros, articulación de vocales y simples chasquidos en una red de atmósferas, que hace cierta la sentencia del programa de mano: «Hay dos Cristinas Banegas, órgano y voz. Hay un follaje de sentidos que el alma extraña». Las luces de Jorge Pastorino iluminan y juegan con las sombras, según las necesidades de los ritos de «Cántico espiritual».
* Enviado Especial


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