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Blindan el Senado por marcha de Venegas con apoyo de CGT
El Senado ya lucía ayer con doble vallado y carros antidisturbio. El Gobierno espera la llegada de una marcha del gremio de trabajadores rurales con apoyo de la CGT este miércoles.
Será una jornada sensible en un lunes marcado por la hiperactividad legislativa del nuevo Senado de Amado Boudou. A partir de las 18, la Comisión de Agricultura emitirá dictamen del proyecto de ley que crea un nuevo estatuto del peón rural, sancionado en Diputados con el voto de los legisladores kirchneristas y sus aliados, que a la hora de la votación observaron absortos cómo Facundo Moyano y Omar Plaini abandonaban sus bancas en apoyo al gremio de Venegas. La bancada de Agustín Rossi resolvió ese día adelantar el tratamiento del proyecto y votarlo de madrugada para eludir así la protesta convocada por Venegas frente al Congreso, a menos de 24 horas del incendiario discurso de Hugo Moyano en Huracán, donde renunció al PJ y tensó al máximo la relación con la Casa Rosada.
Luego del encuentro con el camionero, Venegas logró la adhesión de algunos gremios de la CGT que este miércoles se sumarán a UATRE frente al Senado. El jefe del sindicato de trabajadores y estibadores rurales avisó que ese día se librará «la batalla final» de su sindicato y que mantendrán a la Cámara alta virtualmente sitiada. Mientras tanto, Venegas comenzará a visitar en persona los despachos de los senadores peronistas para intentar frenar el proyecto en el recinto, una misión casi imposible después de la lluvia de elogios con que Cristina de Kirchner regó al proyecto aprobado en Diputados.
Más allá del encuentro Moyano-Venegas, las líneas telefónicas de los jefes sindicales ardieron este fin de semana. Desde el Festival de la Canción Popular en Mar del Plata, el titular de la CGT disidente Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, también se contactó con Moyano y con Venegas. Ya hablan de una foto conjunta en marzo, cuando se combine un cóctel explosivo: el inicio de la temporada de paritarias con la llegada de tarifas de servicios públicos sin subsidios con aumentos de hasta el 300 por ciento.
A este caldo de conflictividad se sumará mañana el anuncio del gremio de estaciones de servicio que lidera Carlos Acuña: dispararán un paro nacional de gasolineras que afectará directamente las salidas vacacionales de las fiestas de fin de año, cuyas vísperas fueron declaradas asueto el Poder Ejecutivo. El repaso efectuado el fin de semana por Venegas, Moyano y Barrionuevo arroja un mapa gremial atomizado en, al menos, seis fracciones. La CGT oficial, la CGT Azul y Blanca, la CTA rebelde de Pablo Micheli, la CTA oficialista de Hugo Yasky, los independientes y los denominados «Gordos». Los tres primeros pelotones de esa lista aceleraron los procesos de unificación.
La acción comenzará hoy desde las 18 en la reunión de la comisión que preside la kirchnerista santiagueña, Ana María Corradi de Beltrán. Allí se emitirá el dictamen del proyecto que crea un nuevo régimen previsional que reduce de 65 a 57 años la edad jubilatoria e incorpora una licencia por paternidad de 15 días, mientras se fijan límites al trabajo nocturno.
El nuevo régimen reconoce a los peones rurales remuneraciones mínimas determinadas por el Consejo Nacional del Trabajo Agrario, que no podrán ser menores que el Salario Mínimo Vital y Móvil, y fija períodos y lugares de pago.
Pero el artículo que resiste Venegas con apoyo de la CGT de Moyano es el que crea el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (Renatea), como entidad autárquica, en jurisdicción del Ministerio de Trabajo, que absorberá las atribuciones y funciones que actualmente desempeña el Renatre, incluido el manejo de los fondos.


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