3 de julio 2023 - 00:00

Bolsonaro ya se apalanca en su inhabilitación para esculpir la imagen de un perseguido político

El expresidente pretende tener un rol en el futuro del sector a pesar de enfrentar ahora graves procesos penales. Tarcísio de Freitas, gobernador de San Pablo, es el hombre a seguir.

DILEMA. Al sancionar a Jair Bolsonaro, el Tribunal Superior Electoral castigó a un dirigente que jugó al golpe de Estado, pero saca de la cancha a un hombre que obtuvo 58 millones de sufragios.
DILEMA. Al sancionar a Jair Bolsonaro, el Tribunal Superior Electoral castigó a un dirigente que jugó al golpe de Estado, pero saca de la cancha a un hombre que obtuvo 58 millones de sufragios.

Patrizia Antonini

San Pablo - La salida forzada del líder ultraconservador, Jair Bolsonaro, de la contienda electoral hasta 2030, abre nuevos escenarios para la derecha brasileña de cara a las elecciones presidenciales de 2026, y obliga a repensar el papel del ex jefe de Estado, con su capital de 58 millones de votos, pero también el estigma político de la inelegibilidad.

Con la condena por abuso de poder y manipulación de los medios de comunicación, el Tribunal Superior Electoral (TSE) pretendió castigar al exmandatario por haber “amenazado la democracia” a través de un “peligroso coqueteo con el golpe” de Estado.

Un enfrentamiento, del que surgió el identikit de Bolsonaro como el de un “ingeniero del caos”, conduciendo una “máquina de odio”.

Todo barro, según el expresidente. Una carnicería política fruto de un país iniciado “en el camino de la dictadura”. Una “puñalada por la espalda”, en un clima de violencia como para desaconsejar salir al campo de la “inocente” esposa Michelle, quien en una publicación de apoyo en las redes sociales se había puesto a sus “órdenes”, en vista de las elecciones presidenciales

Sin embargo, un escenario que el Trump sudamericano pretende aprovechar para ganar un nuevo impulso entre sus seguidores.

¿Oportunidad?

Con el paso de los meses, la estrategia del líder -según los observadores- será cada vez más la de presentarse como una víctima del sistema, y aprovechar la condena y otros problemas judiciales que inevitablemente lo golpearán, para garantizarse nuevos consensos.

Entre las numerosas investigaciones que involucran a Bolsonaro, recordamos las de haber instigado los ataques a las sedes de los poderes del Estado el 8 de enero; la de la falsificación de sus certificados vacunación anticovid; y por las joyas recibidas como regalo de los sauditas, solo por citar las más recientes.

Pero el Partido Liberal (PL) también tiene planes para el exjefe de Estado, quien está decidido a mantenerse “ciento por ciento” activo en la política.

De hecho, el equipo de Bolsonaro pretende aprovechar al máximo el legado de los 58 millones de votos obtenidos en la segunda vuelta de 2022, de la que salió derrotado por escaso margen ante Luiz Inácio Lula de Silva. Y mientras los partidos que integran el “centrão” (conservadores) parecen querer distanciarse del excapitán, buscando más bien compromisos y posiciones de poder en el ejecutivo de Lula da Silva, el Partido Liberal ya le está labrando un papel de líder político que le permite consagrarse a alianzas y nominaciones.

Entre los nombres entre los que dibuja el nuevo delfín de la derecha, están los de los gobernadores de los estados de San Pablo, Tarcísio de Freitas; Minas Gerais, Romeu Zema; y Paraná, Ratinho Jr; además de la exministra de Agricultura Tereza Cristina, popular entre el núcleo duro conservador de la agroindustria.

Más específicamente, Tarcísio, al frente del estado más rico y poblado del país, ocupa la primera posición. Pero será la etapa de elecciones regionales de 2024, la próxima prueba, para entender hacia dónde se dirige realmente el bolsonarismo.

Agencia ANSA

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