17 de junio 2011 - 00:00

Bonafini, furiosa ayer en la plaza

«No tenemos nada que ocultar», dijo ayer Hebe de Bonafini al referirse a los allanamientos dispuestos por la Justicia en la sede de Madres de Plaza de Mayo. La dirigente le agradeció al juez federal Norberto Oyarbide por la investigación encarada y le pidió «condenar a los malditos», en alusión a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender, exapoderados de la fundación Madres.

Al encabezar la vuelta de los jueves en Plaza de Mayo, Bonafini sostuvo que los hermanos Schoklender «tienen que ir a la cárcel para siempre». «Nos pusimos a disposición de Oyarbide, fueron allanados todos los lugares de las Madres. Nosotros le abrimos la puerta a todo. No tocaron nada, no revolvieron. Nosotros abríamos y ellos revisaban. Lo que ellos creyeron necesario se lo llevaron, se lo llevaron porque es el aporte a la causa para condenar a los malditos», agregó.

En tanto, el titular de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy, dijo que existen «cosas que alarman y asustan» en los análisis preliminares que realizó el organismo a su cargo sobre la fundación y sus contratos de obras con la administración pública. El radical explicó que la AGN hará «un relevamiento, un detalle jurídico de las rutas de las transferencias, la modalidad, la legislación aplicable» en el escándalo de los Schoklender.

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