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Bonfatti logró victoria del PS sólo con promesa de continuidad

Anoche los resultados no superaban la marca del 46% que obtuvo Binner en 2007, pero representaban el legado de la demanda de una porción abultada del electorado de continuidad política y económica. La traslación a las urnas fue, sin duda, el resultado de una campaña basada en ese concepto, el mismo que el propio Binner busca hacer extensivo en su candidatura a presidente.
El otro aditivo con el que sumó adhesiones fue el compromiso de no agresión que asumieron de entrada los referentes del Frente Progresista, en una carrera nacionalizada incluso por Cristina de Kirchner, quien la semana pasada realizó un riesgoso desembarco en la provincia para respaldar a Agustín Rossi y no ahorró duras críticas contra la gestión del socialismo.
Ese destrato ya había impactado en los santafesinos el 20 de junio pasado, cuando la fuerte presencia de militantes kirchneristas frente al palco oficial que ocupó la Presidente obligó al gobernador a suspender su discurso para evitar silbidos y abucheos.
El diálogo entre los partidos fue un factor determinante. «En Santa Fe no somos dueños de la verdad, por eso hay diálogo entre los partidos», había subrayado Bonfatti en un tiro por elevación a la Presidente y a horas de un histórico debate entre los tres principales candidatos en el que el cómico Miguel del Sel (en verdad el gran ganador de la elección de ayer) demostró poca pericia.
«La experiencia del socialismo en Santa Fe demuestra que es posible bajar los decibeles a la confrontación política que cansa a la sociedad», se ufanaban en la previa los dirigentes del Frente.
Binner ungió a Bonfatti candidato contra viento y marea, en medio de una feroz interna que sepultó al tercer puesto al presidente del partido a nivel nacional, Rubén Giustiniani, y relegó al segundo lugar al radical Mario Barletta, que sacó el 30% de los votos que obtuvo todo el Frente Progresista.
Paradójicamente, esa pulseada en las primarias santafesinas fue un ejemplo de lo que a nivel nacional no pudieron lograr Binner, Ricardo Alfonsín, Elisa Carrió y hasta Pino Solanas.
De aquí la importancia del resultado de Bonfatti en los planes de los presidenciales, muchos de los cuales llegaron anoche a la provincia para levantarle la mano en nombre de un proyecto de cambio posible.
Antonio Bonfatti es uno de los fundadores del Partido Socialista Popular. Fue diputado provincial y enseguida se recibió de médico en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario. Como médico laboral conoció a Binner y juntos comenzaron a recorrer el camino de la política, que luego lo llevaría a ser secretario de Gobierno y de Salud de la Municipalidad de Rosario; inclusive sus acciones en esta última área recibieron el elogio de sus detractores. Con el regreso de la democracia, Bonfatti se convirtió en intendente de Las Parejas, y en 2007 ingresó a la arena provincial de la mano de Binner como ministro de Gobierno y Reforma de Estado. Ayer su pericia en la genética lo catapultaba a la gran vidriera que es la Gobernación. Habrá que ver si el peso del ADN político le permite convertirse en un verdadero garante de la gestión del socialismo.


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