5 de diciembre 2008 - 00:00

Bonistas a Hillary: ‘‘Cóbrenle a la Argentina’’

Bonistas a Hillary: ‘‘Cóbrenle a la Argentina’’
Washington - Una de las principales asociaciones de tenedores estadounidenses de bonos argentinos en default, la American Task Force Argentina (ATFA), envió ayer una carta a algunos de los futuros ministros de Barack Obama pidiendo que hagan del cobro de esos papeles «una alta prioridad en sus relaciones con la Argentina».
La carta, firmada por los presidentes de ATFA, Robert Shapiro y Nancy Soderberg, llegó a Timothy Geithner, Hillary Clinton y Jim Jones, que pronto se desempeñarán como ministro del Tesoro, secretaria de Estado y consejero para la Seguridad Nacional de la Casa Blanca, respectivamente.
El ATFA asegura representar a numerosas organizaciones de tenedores de bonos argentinos en default desde 2002 que
rechazaron la reestructuración ofrecida en 2005 con pagos de 30 centavos por dólar, acarreando pérdidas de más de u$s 3.500 millones a inversores estadounidenses.
En su calidad de presidentes, Shapiro y Soderberg trabajan para la resolución de una «cuestión clave» en las relaciones con América latina: las obligaciones impagas de la Argentina con estadounidenses derivadas del default de la deuda soberana en 2001 y la posterior decisión de rechazar las deudas de los tenedores que declinaron aquella oferta, «históricamente baja», según ATFA.
Los directores instaron a los futuros funcionarios a hacer del pago de esta deuda una prioridad de política en las relaciones con la Argentina. «En momentos en que la confianza del público en los instrumentos financieros y las instituciones es peligrosamente baja, este gobierno no puede permitir que un gobierno aliado anule el valor de nuestro patrimonio. Con más de u$s 47.000 millones en reservas internacionales, la Argentina puede afrontar el pago que corresponde a sus acreedores, que ya ganaron numerosos juicios en tribunales federales de EE.UU., pero cuyos fallos la Argentina persistentemente se niega a reconocer», sigue la carta.
Para la organización, a consecuencia de estas acciones, «la Argentina no puede pedir préstamos en los mercados de capitales extranjeros sin estar sujeta a la incautación de los fondos recaudados».
Shapiro y Soderberg también llamaron la atención sobre los efectos nocivos del default argentino en los sectores agrícola y de exportación de EE.UU.: «El default produjo una drástica devaluación del peso argentino, que elevó los precios de los productos estadounidenses en la Argentina y redujo el precio de los productos agrícolas en EE.UU.
Agencia ANSA

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