Bonos fueron lo mejor de enero: ganaron hasta 40%

Edición Impresa

Los bonos en pesos que más detestaron los inversores en 2008 y los nominados en dólares de plazos más cortos fueron los grandes ganadores del primer mes del año con subas que se acercaron al 40%.
El Bocon Pr 9, que fue un título muy castigado junto con el Bogar 2018 en diciembre, encabezó el ranking de ganadores. El Bogar es un bono de las provincias que, antes de la intervención del INDEC, era el elegido por los inversores externos por su relación entre rendimiento y plazo era el promedio del mercado. Este bono en operaciones en pesos y dólares movía casi $ 200 millones por día. Cuando empezó su decadencia, hubo ruedas en que no llegó al medio millón de pesos, y la caída de sus precios fue vertical.
El Banco Central fue uno de los grandes compradores de este papel, porque lo vio desarbitrado. No había proporción en la renta que había alcanzado y el plazo, a raíz de la caída de los precios. Pero las compras oficiales no alcanzaron y en 2008 perdió el 57% de su valor.
En enero, los inversores lo redescubrieron. Si bien el mercado es reducido tuvo compras interesantes y subió casi el 26%, la mitad de lo que perdió el año pasado.
Con el Bocon Pro 9 sucedió algo parecido, aunque es un título que tiene un mercado más chico, porque su emisión es más corta. En 2008 cayó un 20% y ahora recuperó un 40%. Está entre los bonos posdefault en pesos que mejor comportamiento tu-vieron.
En dólares
En el ranking los siguen los bonos en dólares cortos como el Bonar V, el VII, el Boden 2015 y el 2012. Desaparecido el riesgo de default inminente, los inversores se volcaron a estos bonos que habían perdido una gran parte de su valor. La paridad del Boden 2012 en octubre de 2008 llegó a tocar un piso del 18% y terminó enero con el 30%, es decir, duplicó su valor en dos meses. Que los bonos en dólares de la deuda hayan subido hasta un 23% habla de un buen negocio para los que están en el mercado. Cabe aclarar que los que compraron bonos en dólares son inversores que se quedaron con las láminas en su poder; en cambio, con los títulos en pesos, entran y salen porque el cambio de humor del mercado es violento. Como dependen de los índices de precios del INDEC, que están manipulados por la Secretaría de Comercio, suben y bajan varias veces en la semana.
La suba de los bonos en pesos responde a que en enero creen que el INDEC dará una inflación que tome en cuenta los aumentos tarifarios y porque esperan que en febrero el mercado de bonos crezca con los títulos del canje de los préstamos garantizados que pagan la tasa Badlar más el 2,75% anual.
El dólar controlado sin problemas por el Banco Central subió menos del 1%, pero la demanda del público se mantiene muy firme.
El euro siguió el rumbo de la moneda en los mercados internacionales y perdió un 0,66%. Las acciones tampoco dieron buena respuesta a los inversores con una caída promedio del 0,24%.
El plazo fijo, como siempre, fue una opción excelente al dejar más del 1% de ganancia.
El oro funcionó como cobertura y subió un 5,50%.
En febrero los bonos serán el centro de atención de los inversores, en particular los nominados en dólares. El destino de los títulos en pesos estará atado a que el Gobierno se decida a sincerar el INDEC, algo que queda cada vez más lejos.

Dejá tu comentario