14 de mayo 2009 - 00:00

Bonos: lo que viene

El periodista dialoga con un alto funcionario muy empapado en asuntos vinculados con la economía y las finanzas. Aseguró que no se descarta avanzar con el canje de Boden 2012 antes de las elecciones y que continuará el financiamiento de la Tesorería a través de entes del sector público. Además, se avanza con la divulgación del stock total de deuda que está en manos de organismos públicos. Por qué no se está pensando en un ajuste del gasto tras las elecciones.

Periodista: ¿En qué quedó el canje de Boden 2012 que se había estudiado hace un par de meses?
Funcionario: Es una posibilidad que sigue latente. Pero el mensaje para el inversor minorista es que se tiene que quedar totalmente tranquilo. Vamos a pagar la cuota de capital e intereses del 2 de agosto y lo seguiremos haciendo en los años sucesivos.

P.: ¿Significa esto que los tenedores institucionales sí se tendrían que preocupar?
F.: No, obviamente también van a cobrar con normalidad. Pero al mismo tiempo está claro que el Boden 2012 es el que acumula la mayor cantidad de vencimientos en los próximos tres años. Es lógico que analicemos la posibilidad de algún canje que permita estirar los vencimientos. Una posibilidad es pagar de manera adelantada la totalidad del cupón -a quienes lo deseen- y entregar otro título en dólares por el resto del bono. Para que tenga algún sentido, este adelanto del pago debería ser antes de las elecciones.

P.: ¿Ya tienen los dólares necesarios para realizar el pago en agosto?
F.: Son u$s 2.500 millones y estamos comprando divisas en el mercado. No es lógico tener todo el dinero ya cuando faltan casi tres meses para el vencimiento, pero estuvimos aprovechando la liquidación de exportadores para acumular dólares.

P.: ¿Cuáles son las necesidades financieras para lo que resta del año?
F.: Se tomó una decisión de no hacer público el programa financiero, por lo que esa cifra no está disponible. Pero es cierto que lo debemos conseguir en el mercado será mayor que lo estimado en enero, básicamente porque el superávit fiscal es menor de lo que habíamos previsto.

P.: Sin colocaciones en el mercado de capitales, ¿se financian exclusivamente con el sector público?
F.: Sí y con operaciones como el canje de préstamos garantizados de enero. Pero estaba previsto. Cuando se dijo que había financiamiento suficiente, la referencia eran los organismos públicos. Como es público, tomamos fondos de la ANSES, de otros entes y marginalmente también del Banco Nación, aunque podríamos disponer de hasta $ 30.000 millones de los depósitos que el sector público mantiene en la entidad. En este último caso lo utilizados para financiar obra pública. Se está analizando la posibilidad de divulgar toda la deuda emitida por el Estado que se mantiene en manos del sector público, porque el monto es muy grande. El dato servirá para contar con una idea cabal de cuáles son los vencimientos que efectivamente serán exigibles por el mercado y cuáles se pueden manejar sin inconvenientes.

P.: ¿No hay planes para salir a buscar fondos en pesos al mercado local?
F.: Hasta las elecciones no. Pero luego es probable que intentemos con la emisión de Letras de corto plazo para ir armando una curva de tasas en moneda local. Hay mucha liquidez en el mercado y es posible aprovecharla de esta forma.

P.: ¿Hubo recompra de bonos en el mercado en las últimas semanas, lo que explicaría en parte la suba que tuvieron los títulos?
F.: Para nada, el Ministerio de Economía no está efectuando recompras. Sí hubo operaciones fuertes en este sentido el año pasado. La suba de los precios estuvo vinculada, según entendemos, por órdenes que llegaron desde el exterior.

P.: Se habló de un bono en dólares para colocarles a los bancos. ¿Hay algo concreto?
F.: Todo tiene que estar dentro de un contexto. Si a un bosque seco se le prende un fósforo, es un incendio. Si se lo hace luego de una lluvia, no pasa nada. En esta situación, no tendría sentido emitir un bono de estas características. Pero los bancos tienen mucha liquidez en dólares y es bueno que la gente vuelva a confiar en el sistema financiero. Si se hace algo en algún momento, será totalmente consensuado. Pero seguro no sería antes de las elecciones.

P.: ¿Qué pasa con las negociaciones con el Club de París y los «holdouts»?
F.: La verdad es que la crisis financiera internacional cambió todo. El Gobierno quiere negociar, pero no está dispuesto a cancelar la deuda con los países acreedores con reservas. Tampoco estamos dispuestos a acercarnos al FMI, algo que piden los acreedores. Con los bonistas pasa algo parecido, porque se habían comprometido a realizar un pago en efectivo que hoy luce como muy complicado.

P.: ¿Habrá ajuste del gasto después de las elecciones?
F.: La Argentina participa en todos los foros internacionales. Y allí vemos que todos los países aconsejan e incluso implementan fuertes subas del gasto para evitar una recesión mayor. El déficit pasa a ser algo secundario. Por eso, no creo en planes de ajuste luego de la elección y no me preocuparía por una reducción del déficit.

P.: Pero será cada vez más difícil que cierren las cuentas...
F.: Hay que esperar. Porque el precio de la soja repuntó fuerte y vemos que Brasil también va a tener una importante recuperación en el segundo semestre. Si ambas variables se mantienen, la mejora de la economía en la Argentina será mucho más fuerte de lo que esperan muchos.

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