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¿Borrando una película?
Ginger Gentile y Sandra Fernández Ferreira, directoras de “Borrando a papá”, un documental que intenta demostrar una nueva discriminación de género, pero al revés.
Para ellas, se trata de su segundo documental sobre discriminación de género. Para otras mujeres, se trata de una ofensa que debe anularse a toda costa. El hecho es que la película estaba en regla para estrenarse el jueves pasado, pero el Incaa suspendió transitoriamente el estreno. E iba a presentarse este martes en el Colegio de Abogados, pero sus autoridades levantaron la proyección. Poco antes, habían recibido un reclamo comninatorio firmado por Guadalupe Tagliaferri, presidenta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que aseveraba que "La proyección de 'Borrando a Papá por parte del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal implica un reconocimiento y legitimación del Síndrome de Alienación Parental (SAP), teoría a la que se alude en el documental". El detalle es que varias entidades feministas y hasta diputadas han elevado reclamos similares ante el Incaa, exigiendo el veto terminante de la película, que, curiosamente, todavía nadie ha visto. El hecho recuerda demasiado lo que suele llamarse censura previa. Grave situación. Si Lucrecia Cardoso, presidenta del Incaa, acepta esos reclamos e impide definitivamente el estreno, estaría cometiendo un acto de censura. Si no los acepta, corre el riesgo de sufrir fuertes ataques por parte de sectores feministas. ¿Pero qué dice la otra campaña?
"Borrando a papá expone seis casos específicos. Para sus autoras, Gentile y Fernández Ferreira, ellos "son la punta de un iceberg que se va desentrañando a lo largo del film, dejando al descubierto la industria de la obstrucción de vínculos familiares: centros de revinculación de dudoso origen, abogados y psicólogos inescrupulosos, jueces prejuiciosos. Una industria en la que existen profesionales e instituciones que no buscan solucionar, sino mantener familias judicializadas y prolongar el conflicto de manera sistemática, valiéndose de medidas judiciales, denuncias de contenidos ridículos o incluso falsos, para mantener a los padres alejados. 'Borrando a papá es la historia de estos y otros muchos padres que no se resignan, y de instituciones y profesionales que, sin ningún tipo de pudor, admiten trabajar para erradicar al padre de la vida de sus hijos y desvían los recursos que podrían estar siendo utilizados para proteger a las verdaderas víctimas de violencia". Quizá, estos ataque previos contra la película, como en otros casos, terminen por darle un interés mucho más grande que el que hubiera despertado en el caso de un estreno normal, y la conviertan en un éxito por Youtube u otras vías de difusión más difíciles de obstaculizar en esta época.


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