21 de junio 2010 - 00:00

Botnia: nueva gestión bajo presión

El Gobierno ya le dio instrucciones al flamante canciller Héctor Timerman para que dentro de los próximos 60 días -antes de que expire la suspensión del bloqueo de ambientalistas de la ruta que conecta a Gualeguaychú con Fray Bentos- termine de cerrar con el Gobierno uruguayo de José Mujica el plan para monitorear el río Uruguay, incluido el control dentro de la planta de UPM (ex Botnia).

Anima la confianza de los funcionarios de Cancillería el hecho de poder encarar desde ahora una negociación sin el incómodo obstáculo del paso fronterizo cortado, lo que impedía arribar a todo tipo de entendimiento con el ala dura de la presidencia del Frente Amplio. Especialmente, la posición del vicepresidente Danilo Astori, brazo de Tabaré Vázquez en el Gobierno de Montevideo.

Más allá de esta avanzada de corte diplomático (y de sus resultados), desde la residencia de Olivos reconocieron en las últimas horas que la aspiración es intentar impedir que los combativos asambleístas vuelvan a bloquear el paso internacional tras el fin de la tregua de dos meses, a partir del convencimiento de que Gendarmería tiene elementos para desalentar pacíficamente un nuevo desembarco en el puente fronterizo.

Por de pronto, cerca de 900 personas cruzaron a Uruguay por el Puente General San Martín durante las primeras 24 horas de su reapertura, concretada a las 13.20 del pasado sábado, y tras haber permanecido cortado durante tres años y siete meses.

En el otro sentido, alrededor de 300 personas salieron del estado oriental rumbo a la Argentina. Fue la postal que se vivió en el marco del fin de semana largo que rige en nuestro país a partir del feriado de hoy por el Día de la Bandera.