9 de noviembre 2010 - 00:00

Boudou defendió proyecto a favor de la gobernabilidad

Amado Boudou encabezó ayer una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda junto a los jefes de bloque del Congreso, Agustín Rossi (Diputados), Miguel Pichetto (Senado), y el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Eric Calcagno.
Amado Boudou encabezó ayer una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda junto a los jefes de bloque del Congreso, Agustín Rossi (Diputados), Miguel Pichetto (Senado), y el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Eric Calcagno.
Amado Boudou hizo ayer una fuerte defensa del proyecto oficial para el Presupuesto de 2011 y pidió «racionalidad» a la oposición. Con cierto tono dramático también sostuvo: «Las políticas presupuestarias han permitido que nuestro país alcance la soberanía y se garantice la gobernabilidad política», aunque admitió que el Ejecutivo puede apelar a otros mecanismos en caso de que la iniciativa no resulte aprobada por el Parlamento, en alusión a la alternativa de seguir utilizando el Presupuesto de este año.

Boudou observó que ninguno de los dictámenes de minoría impulsados por la oposición habla de una baja de las retenciones a las exportaciones agropecuarias. «Ya nadie se mete con las retenciones, en todos los proyectos de la oposición están calculadas como un ingreso corriente», señaló, demostrando que hacia el futuro, aun con un eventual cambio de Gobierno, no habría modificaciones en ese aspecto que suscitó el crucial enfrentamiento entre el campo y el Ejecutivo en 2008.

El ministro dio una conferencia de prensa por la mañana antes de partir a Seúl a la cumbre del G-20 acompañando a la presidente Cristina de Kirchner. Boudou salió a defender el proyecto de Presupuesto que el oficialismo quiere tratar mañana en Diputados junto con los titulares del bloque del Frente para la Victoria en el Senado, Miguel Ángel Pichetto, y de la Cámara baja, Agustín Rossi, y funcionarios del área económica.

Pichetto destacó que «nunca el diseño del Presupuesto ha sido de la oposición, sino del Gobierno» y pidió especialmente a los legisladores de la UCR «que no ate de manos» a la Presidente. Añadió que ese partido, «que alguna vez ha gobernado, tiene que tener la responsabilidad política e institucional que marcan las circunstancias». Por su parte, Rossi indicó que resulta «ilógico e irracional que el perfil presupuestario para 2011 sea otro que el impulsado por el Gobierno» y que «si la oposición quiere imponer sus proyectos, que ganen las elecciones».

Según el ministro, los dos dictámenes que la oposición logró en Diputados para confrontar a la iniciativa oficial -de Proyecto Sur y del denominado Grupo A, que integran el Peronismo Federal, la UCR y el GEN- implican un «cambio en la calidad del gasto público». «Ambos proyectos paralizan la inversión en obra pública; 7.400 obras que están en ejecución y que requieren $ 33.000 millones en 2011», afirmó y resaltó que en un 95% de los casos las provincias o municipios tienen el control y seguimiento de las tareas.

Asimismo, aseguró que «el impacto en la economía real de una paralización de la obra pública será la pérdida del 25% de los empleos formales de la construcción». En ese contexto, dijo que la aprobación del Presupuesto evitaría «volver al país de la timba financiera y el desempleo», y recurrió a asegurar que las finanzas de las provincias se complicarían si se paralizan las transferencias para obras.

Boudou también cuestionó que las propuestas alternativas «eliminaron el uso de reservas» para el pago de deuda, un «mecanismo que demostró su éxito en 2010».

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