- ámbito
- Edición Impresa
BP selló el pozo petrolero (a 106 días del colapso)

La noticia fue celebrada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, según el cual «la larga batalla por detener la pérdida y contener el petróleo se está acercando a su final».
La empresa afirmó que la presión del pozo sobre el que trabajaba la plataforma semisubmarina Deepwater Horizon «está ahora siendo controlada» bajo el peso del fango que se bombea desde los buques en la superficie desde la tarde del martes.
«El pozo está siendo monitoreado para asegurar que permanece estático» y nuevas tandas de lodo bombeado hacia el suelo marino «podrían ser necesarias o no, dependiendo de los resultados observados» durante este período de control.
BP precisó que «seguirá trabajando» con el comando federal que coordina los trabajos para poner fin a la pérdida antes de decidir los próximos pasos, entre ellos el posible bombeo de cemento sobre el pozo «a través de la misma ruta» de conductos utilizados ahora por el fango.
Si todo sale bien, el proceso se completará con la perforación del pozo de alivio, lo que pondría efectivamente fin a la pérdida y canalizaría el crudo que surge desde el pozo conocido como Macondo.
Por ahora, los ingenieros que trabajan sobre la pérdida «alcanzaron una posición estática que nos permite tener alta confianza en que ya no habrá petróleo derramándose en el medio ambiente», dijo el almirante Thad Allen, de la Guardia Costera, responsable federal de los esfuerzos de rescate.
«Hemos mejorado significativamente nuestras chances de finalmente matar el pozo», añadió Allen.
Junto a las demoradas buenas noticias llegadas desde el Golfo de México, también se conoció un informe de científicos que trabajan para el comando federal, el cual aseguró que el 75% del petróleo derramado ya fue rescatado de las aguas.
El informe afirma que alrededor de dos tercios del crudo derramado entre el 20 de abril y fines de julio fue rescatado de alguna manera, y que el resto se está diluyendo hasta dejar de ser peligroso para el medio ambiente.
«La Madre Naturaleza está haciendo su parte, (el crudo) se está evaporando», graficó Carol Browner, asesora de la Casa Blanca en materia energética.
Ayer, hablando durante una reunión de la central sindical AFL-CIO, en Washington, Obama aseguró que, más allá de los éxitos anunciados en las últimas horas, «los refuerzos para la recuperación» en la zona del Golfo «continuarán».
«Tenemos que revertir el daño ya causado, seguiremos trabajando para hacer que los contaminadores rindan cuentas por la destrucción que provocaron y para asegurar que aquellos que fueron lastimados sean indemnizados», dijo Obama.
De hecho, hay motivos para preocuparse. «Seguimos preocupados por el impacto a largo plazo» del derrame, dijo Jane Lubchenco, titular de la Administración Nacional de Asuntos Oceánicos y Atmosféricos (NOAA). La flora y la fauna se verán afectadas «años y, posiblemente, décadas», agregó.
El derrame de 780 millones de litros de crudo tras la explosión de una plataforma de BP en el golfo el 20 de abril, que dejó 11 muertos, causó la peor catástrofe ambiental en la historia estadounidense. La marea negra afectó los ecosistemas y la economía local de cinco estados del sur de Estados Unidos: Alabama, Florida, Luisiana, Misisipi y Texas.
De ser considerada culpable de negligencia, BP podría tener que pagar hasta u$s 17.600 millones de multa. La firma también previó un fondo de u$s 20.000 millones para indemnizar a afectados. Hasta ahora, la empresa desembolsó más de u$s 230 millones en reparar daños a particulares y estados.
En este contexto, BP continúa con la venta de activos, al tiempo que reclama facturas impagas.
Agencias AFP, ANSA y DPA

Dejá tu comentario