9 de enero 2017 - 00:00

Brasil arranca el año con una baja de la tasa este miércoles

Parecen estar dadas las condiciones para encarar agresivos recortes. Pero analistas temen gradualismo por el accionar de la Fed.

El próximo miércoles arranca el 2017 para el Comité de Política Monetaria del Banco Central de Brasil, que en su primera reunión del año aplicaría un recorte en la tasa de interés de referencia, Selic, hoy en 13,75% anual. Tal es así que en el mercado ya no debaten la dirección de la política monetaria sino la intensidad de la baja. Las apuestas se centran entre un recorte de 0,50% a 0,75%.

Los últimos datos de actividad económica (especialmente la producción industrial de noviembre) fueron decepcionantes e indican que el PBI siguió disminuyendo en el cuarto trimestre del 2016, lo que de confirmarse será un peor de lo que se esperaba (los bancos ya están recortando la estimación del crecimiento de este año). Los inesperados malos datos de la actividad se están traduciendo además en un proceso de desinflación más generalizada y persistente. La intensidad de la recesión, junto con la moderada velocidad de la recuperación económica y la perspectiva positiva de la cosecha presionarán a la baja a gran parte de los precios. Por ello los analistas ahora recalculan la baja de la Selic. Es que con una caída más pronunciada de la inflación y una brecha del producto que probablemente será aún más amplia de lo anticipado, varios expertos elevaron el recorte esperado de 0,5% a 0,75% (en el año estiman que la Selic terminará en 10% o menos). Detrás de este pronóstico está la idea de que el banco central sólo actuaría para producir una respuesta más rápida de la actividad económica, sin poner en peligro el reanclaje de las expectativas inflacionarias.

Al respecto vale señalar que el dato de la inflación minorista (IPCA) de diciembre llega precisamente este miércoles. Por ejemplo el banco Itaú prevé cerrar el 2016 con un IPCA de 6,3%, frente al 10,7% en 2015 (para este año esperan que se reduzca a 4,8%, reflejando una menor inercia inflacionaria, un tipo de cambio relativamente estable, menores expectativas de inflación y el alto nivel de capacidad ociosa que aún se observa en toda la economía). Por el lado de la actividad, esta semana se conocerán datos de noviembre: ventas minoristas de noviembre (mañana),encuesta del sector servicios del IBGE (jueves) y el índice de actividad económica del Banco Central.

Cabe señalar que las últimas semanas trajeron más elementos positivos para las proyecciones la inflación en 2017 y 2018, lo que explica también la revisión de los pronósticos, por lo que algunos analistas anticipan que el BC realizará cortes más agresivos en la Selic desde febrero. Pero, si bien están dadas las circustancias para comenzar ya con todo, se especula con un sesgo gradualista en función de los próximos movimientos de la Fed. Es decir, recortes de 50 o de 75 puntos. Esa es la cuestión.

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