31 de marzo 2017 - 00:00

Brasil: condenan a 15 años al poderoso Cunha. ¿Otro delator?

La sentencia es del juez anticorrupción Sérgio Moro. La dureza de la pena genera especulaciones de que puede buscar un alivio como arrepentido.

En la sombra. La Policía brasileña detuvo a Eduardo Cunha en octubre del año pasado. Nunca recuperó la libertad y, encima, ayer fue condenado a más de 15 años de cárcel. Sus días de poder son pasado.
En la sombra. La Policía brasileña detuvo a Eduardo Cunha en octubre del año pasado. Nunca recuperó la libertad y, encima, ayer fue condenado a más de 15 años de cárcel. Sus días de poder son pasado.
Curitiba - El exjefe de los diputados brasileños Eduardo Cunha, quien fuera uno de los hombres más poderosos del país, fue condenado ayer a 15 años y 4 meses de cárcel por corrupción, en el marco de la operación "Lava Jato" (lavadero de autos) que hace temblar a la élite política y empresarial.

La sentencia contra el dirigente ultraconservador fue dictada por el juez federal Sérgio Moro, de Curitiba (sur), en momentos en que se multiplican en Brasilia las articulaciones entre legisladores para amnistiar crímenes que podría llevar a decenas de ellos a prisión.

"Entre los crímenes de corrupción, de lavado de dinero y de evasión fraudulenta de divisas, hay pruebas materiales", señala la sentencia.

El dirigente, del partido de centroderecha PMDB, fue el gran arquitecto de la llegada al poder del actual presidente Michel Temer, de la misma agrupación, tras el impeachment en 2016 de Dilma Rousseff, quien acusó a ambos de haber liderado un "golpe institucional".

Una de las condenas por corrupción pasiva se debe a la recepción "indebida" de 1,3 millón de francos suizos (1,5 millón de dólares) por haber mediado en la adquisición por parte de Petrobras de los derechos de exploración en un campo petrolífero de Benín, en África occidental.

Cunha, de 58 años, estaba en prisión preventiva desde octubre de 2016. Podrá apelar el fallo, pero aun en ese caso deberá permanecer en prisión de modo cautelar, según determinó Moro.

La dureza de la condena y la continuidad del arresto dispararon ayer especulaciones sobre una posible "delación premiada" con la que Cunha podría buscar un alivio en su situación. El exlegislador es dueño de explosivos secretos, algo que preocupa particularmente a Temer y a la coalición que hoy lo sostiene.

El magistrado, un ícono de la lucha contra la corrupción, se hallaba por la mañana en Brasilia, donde recibió una condecoración del Supremo Tribunal Militar (STM).

"Estoy dando esta medalla no solo a un juez federal, sino a un juez federal que hace un trabajo que toda la sociedad reconoce", dijo a la prensa el presidente del STM, Jose Coelho Ferreira.

La sentencia contra Cunha se produce en un clima político enrarecido por el avance de dos investigaciones con potencial devastador.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) debe juzgar desde la semana próxima un recurso contra la fórmula Rousseff-Temer en los comicios de 2014, por presunto beneficio de dinero ilegal del fraude a la estatal Petrobras, que también involucra a la constructora Odebrecht.

La invalidación de la elección podrá difícilmente sacar a Temer del poder antes del fin del mandato en diciembre de 2018, porque caben recursos; pero podría debilitar al ya impopular mandatario, que busca la aprobación de polémicas medidas de austeridad para sacar al país de la recesión.

Al mismo tiempo, el país aguarda con ansiedad el levantamiento del secreto de sumario de 83 expedientes que contienen denuncias contra un centenar de políticos mencionados por 77 exejecutivos de Odebrecht.

Agencias AFP, Reuters y DPA,


y Ámbito Financiero

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