- ámbito
- Edición Impresa
Brasil se distancia: no quiere canje de monedas con la Argentina
Éstos son los principales conceptos vertidos por Meirelles en la entrevista con Valor.
Un swap de monedas con la Argentina como el que hizo China -por u$s 10.000 millones- es una hipótesis, pero tiene desventajas importantes en la medida en que Brasil y China tienen situaciones muy diferentes. Cuando un swap es acordado, no es necesariamente para comercio exterior. Si fuera restringido meramente al comercio exterior, entonces lo mejor sería hacerlo por medio de otro mecanismo, como el sistema de moneda local con una línea de financiamiento.
Brasil tiene condiciones para hacer un swap. La cuestión es saber si es conveniente para Brasil y para la Argentina. En el caso de China, si los países usan esos recursos en moneda china para comprar dólares, desde el punto de vista de los chinos, no tienen mucho problema; incluso, puede hasta traer algunas ventajas. En el caso de Brasil, estamos hablando específicamente de financiamiento del comercio exterior. Son situaciones un poco diferentes.
Estamos estudiando con la Argentina la profundización del comercio en moneda local. Al margen de eso, estamos analizando la ampliación del mecanismo de Convenio de Créditos Recíprocos (CCR), que es el mecanismo más adecuado para el financiamiento del comercio entre países de América Latina, en el caso de las operaciones en dólares. En el caso del financiamiento en reales, el mecanismo adecuado sería el SML, que es el sistema de moneda local.
Los montos de las operaciones de SML fueron hasta ahora muy pequeños porque, en un primer momento, son los pequeños exportadores los que se interesan por un tipo de operación que tiene como principales ventajas el menor costo y la simplificación operacional. Los grandes exportadores ya tienen sus sistemas establecidos a través del mercado internacional en dólares. Pero la tendencia es que el mercado de moneda doméstica crezca.
El problema no es que la tasa en reales es alta y eso inviabiliza los mecanismos de financiamiento del comercio. La cuestión no es el real. La cuestión es que el dólar es la moneda establecida en el comercio internacional, todos los precios están cotizados en dólares, las líneas de crédito son dolarizadas, los mayores proveedores de crédito son principalmente entidades que tienen sus carteras dolarizadas. El avance de las monedas no es una cuestión del real. El real es una de las monedas que está avanzando en el comercio bilateral, en esta primera experiencia con la Argentina, y también con Uruguay. No hay duda de que el dólar todavía es la moneda que domina el comercio internacional por razones sólidas y objetivas. Creo que el real, en América Latina, principalmente por medio de los CCR, y eventualmente en la medida en que las instituciones financieras nacionales se interesen y actúen fuertemente en ese mercado, tenderá a ganar mayor espacio, pero en el largo plazo.
En el corto plazo no es factible que el dólar deje de ser la moneda de reserva internacional. Los DEG (moneda del FMI) tienen valores de emisión relativamente limitados, por lo tanto, aún no son una solución. El euro tiene un lugar importante, pero la propia complejidad de una moneda multinacional no sustituye al dólar. Los chinos están pensando en alternativas teóricas, pero no hay nada en concreto. En el horizonte previsible, el dólar debe mantenerse como moneda de reserva internacional.


Dejá tu comentario